Baúl de tendencias

Pasión creativa

11.09.2011 // Anna Tomás

Callejuelas estrechas en el barrio de la Ribera de Barcelona recuerdan los antiguos gremios que florecieron allí hacia el año 1300: Mirallers, Agullers, Sombrerers, Blanqueria. Estos oficios, junto a bordar, hacer zapatos o simplemente aprender patronaje, están viviendo un auténtico renacimiento gracias a los miles de jóvenes que desean tener una prenda única. Todos llevamos un artista dentro, algunos lo llamarían trendsetter. La necesidad de expresar nuestra personalidad a través de la ropa y complementos se alía con la voluntad de individualización en el mundo de las tendencias.

 

Rebuscar en viejos baúles de tiendas de segunda mano es algo que ya no cumple con nuestras expectativas en la mayoría de los casos. Demasiada gente viste prendas vintage. La exclusividad sigue consistiendo en revisitar el pasado, pero ahora la tendencia ha dado una nueva vuelta de tuerca: hacerse la propia ropa y complementos. Y, por una vez, parece que la práctica es tan fácil como la teoría. Así lo aseguran muchos chicos y chicas jóvenes que están abriendo talleres en el Born y en el barrio Gótico de Barcelona para enseñar, a aquellos que lo deseen, a coser, hacerse un sombrero o incluso la horma para un par de zapatos a medida.

 

Pasión creativa 


"Crear es inherente al ser humano, pero en épocas de recesión económica es cuando aflora con mayor ímpetu la creatividad. A períodos de crisis en el pasado (siglos XIX y XX) siempre han seguido fases de innovación. La gente está en casa y se pregunta qué puede hacer con sus manos, algo que tras la Revolución Industrial había quedado en un segundo plano", explica Jürgen Salenbacher, profesor de Márqueting y Branding en la Escuela Superior de Diseño IED Barcelona y autor del libro Creative Personal Branding. La industrialización permitió, por una parte, hacer que los procesos de producción dejasen de ser eminentemente artesanales reduciendo el valor de los precios al consumo de la época y, por otra, posibilitó la democratización del acceso a los bienes materiales. En esa época, entra en crisis la elaboración artesanal de cualquier objeto ya que la industria era capaz de realizar mejor el mismo trabajo, en menos tiempo y de manera infinitamente más operativa. "Es la época en la que empieza a hablarse de diseño industrial contemporáneo, siendo necesaria la concreción de una nueva figura profesional que determinase las características que debían tener los objetos, para ser producidos en serie y consumidos masivamente", añade Nacho Toribio, miembro fundador, junto a Massimo Tepedino y Carmelo Zappulla, del despacho EXTERNAL REFERENCE ARCHITECS.

 

Pensamos con las manos

Pero el exceso de oferta ha conllevado que mucha gente busque expresar su personalidad a través de la ropa por otras vías. Nadie quiere coincidir en un aula o en el trabajo con dos personas o más que lleven el mismo jersey. De ahí que naciese la pasión por la ropa de segunda mano, y que, entre otras razones, triunfase la venta por eBay. Pero ahora que estos recursos ya no aseguran un estilo único, lo cual, unido al afán por encontrar vías de expresión de nuestra creatividad inherente, han conllevado el éxito de los talleres que organizan colectivos como Duduá. Asimismo, las aulas de los cursos de especialización en sombrerería y calzado de las escuelas de diseño están siempre a rebosar. "Todo ser humano lleva un creador dentro, pensamos con las manos, por mucho que las mujeres de los cincuenta, por rebelión contra la sociedad y el papel de la mujer que representaban sus madres, se hayan negado durante años a demostrar su talento cosiendo. Ahora, con los cambios en la sociedad, hacen florecer sus conocimientos y los transmiten a sus descendientes", explica Flora Ximenis, profesora de Fashion Styling.en el el IED de Barcelona.

 

Duduá es el proyecto personal de Alicia Roselló: "Hace cuatro años me di cuenta de que Barcelona estaba llena de gente creativa pero sin ningún sitio en el que vender o exponer sus obras. Asimismo, quería demostrar que las manualidades no son actividades ni aburridas ni anticuadas. Son técnicas que, en función del punto de vista que les otorgues, pueden ser sumamente contemporáneas". Así fue como Alicia abrió en 2006 una pequeña tienda que, en 2010, se reconvirtió en taller y galería. La programación de Duduá incluye talleres de ganchillo freestyle para principiantes, amigurumi (aprender a confeccionar muñecos tridimensionales en ganchillo), tricot, jacquard (dibujar en tricot), bordado clásico, bordado con la aguja mágica, costura e incluso decoración de cupcakes. El público que acude a las clases es mayoritariamente joven, de entre 20 y 35 años, pero, a diferencia de lo que podríamos pensar, no todo son chicas. Hay chicos impartiendo clases y como estudiantes, con lo que se genera un clima muy espontáneo, heterogéneo y efervescente en cada sesión.

 

Originalidad versus técnica

A diferencia de antaño, actualmente importa mucho más la creatividad y originalidad de la pieza que el dominio técnico necesario para realizarla. En los talleres se aprende lo básico y luego cada uno en su casa practica para poder realizar proyectos más complejos y para ser más ágil en el trabajo. "Actualmente la técnica también cuenta pero no tiene tanto peso. Es más, ahora se intenta terminar los trabajos lo antes posible cuando antes nuestras abuelas estaban años trabajando. Creo que la paciencia de las nuevas generaciones no permite hacer colchas durante años, ni tampoco lo pretendemos", explica Alicia Roselló.

 

"Ahora bien, si se me da bien hacer ganchillo, ¿por qué no vender mis productos por Etsy?", reflexiona Flora Ximenis. Este mercado online de productos hechos a mano se nutre fundamentalmente del trabajo de muchos jóvenes que han visto que su talento manual puede ser también una fuente de ingresos, como el mismo hecho de impartir talleres y enseñar a otros los conocimientos adquiridos por vía familiar, acudiendo a observar trabajar al zapatero del barrio, o a través de Internet. Hay miles de blogs en todo el mundo que ofrecen tutoriales para aprender a bordar, hacer el patrón de una falda o confeccionar una manta a base de patchwork, como http://elcostureromagazine.blogspot.com/ (español); http://blog.karenbarbe.com/ (en español e inglés); http://poppytalk.blogspot.com/ (canadiense); http://bloesem.blogs.com/bloesem/ (Holandés); y http://www.designspongeonline.com/ (americano), entre otros.

 

En esta voluntad de recuperación de los antiguos oficios también tiene su importancia el reciclaje y el eclecticismo cultural de los últimos tiempos. Mezclamos materiales, técnicas, colores, estéticas... todo en pro de la exclusividad y, para algunos, como Carolina Milani, que regenta un taller de calzado en Poble Nou, también con el objetivo de seguir no tan sólo una conducta ambiental impecable, sino de proponer además un nuevo sistema de valores: "El mejor modo de reducir emisiones atmosféricas es alargando la vida de los objetos de consumo. Además, creo que hay que tomar conciencia del sistema en el que vivimos inmersos. Es muy tentador comprarse un par de zapatos nuevos si resulta más barato y sobretodo más fácil que hacérselos uno mismo, pero si eres consciente de porqué los precios son tan bajos (política de empresas, explotación, contaminación), preferirás tal vez hacértelos tu que comprarlos en una tienda".

 

Pasión creativa 


La política de no consumo está ahí, pero el motor de la tendencia es sin duda la búsqueda de exclusividad, de diferenciación, una tendencia que, a diferencia de otras, es irreversible. "El mundo contemporáneo nos sorprende tanto como a Virginia Woolf. Volvemos a sentir que la sustancia de la vida es mágica... Y si en el siglo XVIII sabíamos cómo se hacía cada cosa, la sociedad tecnificada de hoy nos oculta todos los procesos. Una opacidad sobre la que planea una nueva revolución silenciosa, aquella que nos devuelva la plena conciencia del individuo, el goce de la exclusividad como modo genuinamente humano de ser en nuestro entorno", concluye Nacho Toribio.

 

BORDADO

 

Pasión creativa

 

"En el mundo del bordado hay una gran variedad de estilos con los cuales puedes crear muchísimas cosas, la magia esta en saber reinventar, en aprender a darle la vuelta a las técnicas", explica Laura Chamaca, profesora del curso de bordado con la aguja mágica en el taller de Duduá. Esta chilena de 24 años creció entre hilos y agujas, por lo que era casi lógico que desarrollara una gran pasión por las manualidades y el bordado en concreto. "Al llegar a Barcelona me puse a estudiar diseño de moda pero lo dejé porque me di cuenta que lo que me apasionaba era el bordado. Mi siguiente residencia fue, pues, París, donde me inscribí en la École Lesage, en la que imparten bordado para alta costura. Luego volví a la capital catalana y junto a mi novio creamos la marca Craft by Cat de bordados. Actualmente combino dar clases, en Duduá, con seguir formándome. Estoy muy interesada en conocer y dominar las antiguas técnicas de esta actividad artesanal, así que me toca trabajar duro para ser admitida en dos escuelas de bordado, una en Inglaterra y la otra en Japón. La idea es no parar de bordar".

 

Las bases para bordar con la aguja mágica se aprenden en aproximadamente tres horas. A los alumnos de Laura les llama siempre la atención la rapidez con que se consigue cogerle el truquillo a la técnica: "Cada día hay mas adictos al hobby del bordado mágico por el hecho de que no tienes que recordar muchas cosas. Son solo los tres puntos importantes, lo siguiente es practicar. Eso sí, pasar del hobby al arte es cuestión de tiempo y paciencia, por eso se asocian las manualidades a las abuelas, ellas tenían el tiempo y el talante necesario. Sin embargo, ahora mucha gente joven está motivada y a pesar de ir siempre contra reloj intentan sacar tiempo de donde sea para hacer lo que les gusta. Un claro ejemplo es que antes bordar sólo se hacía en casa, mientras que ahora puedes ver a personas reunidas en bares con amigos tricoteando o bordando, es precioso".

 

SOMBRERERÍA


Nina Pawlowsky es la profesora del curso de especialización de Diseño y Construcción de Sombreros de la Escuela Superior de Diseño y Moda Felicidad Duce, así como profesora en el curso de diseño de moda del IED de Barcelona. Escenógrafa, figurinista y sombrerera, es también una de las organizadoras de las Passejada amb Barret juntamente con Cristina de Prada, que este año llega a su 7ª edición. Apasionada de los complementos, que siempre destacan en cualquier indumentaria, resalta la voluntad de lograr poseer aquello que no se encuentra en el mercado como el factor principal que explica la cantidad de alumnas en sus clases.

 

Pasión creativa 


Nina enseña las distintas técnicas para hacer sombreros y las personalidades que han formado parte de la historia de esta actividad manual, como Coco Chanel, Schiaparelli, Stephen Jones, Phillip Treacy y Jean Barthet, entre otros. La idea es que los alumnos aprendan los fundamentos para que luego, practicando, puedan desarrollar la técnica y dejarse guiar por su instinto creativo: "Es esencial adquirir unos conocimientos. Después depende de las capacidades de cada uno. Siempre comento a mis alumnas que en Nueva York son 5 años el período mínimo de estudio para realmente hacer piezas bonitas."

 

Esenciales en la sombrerería, que también se imparte en la Escola Massana y en la Escola de la Dona, son el sentido del equilibrio y el color, así como el material empleado, desde fibras naturales o artificiales de origen vegetal (paja, rafia, crin), hasta fieltro de pelo de conejo, entretelas especiales, etc.

 

CALZADO


Pasión creativa 

Carolina Milani regenta un taller de calzado en Poble Nou (www.tallerdecalzado.com) Para ella, confeccionar sus propios zapatos es algo más necesario que deseado, y que responde a su voluntad de frenar el consumismo que impera actualmente. Sin embargo, es consciente de que muchos de los asistentes a sus cursos lo que desean es contar con una pieza única y exclusiva: "La gente se cansó de que sus zapatos digan Nike en gigante".

 

Carolina empezó trabajando en Argentina, su hogar, dando clases en escuelas de moda y en varios ateliers. Al llegar a Barcelona también palpó en el ambiente el deseo de mucha gente de aprender el oficio de zapatero, con lo que abrió un taller en el que más que el diseño, lo que se explica es el proceso de construcción del zapato: "El rubro del calzado esta muy dejado de lado, es un oficio que ya no se aprende, pues las escuelas de moda han optado por centrarse en el diseño y no en la fabricación artesanal. Yo lo explico todo desde cero, desde hacer un patrón hasta como emplear las distintas máquinas involucradas en el proceso".

 

Iris Morata fundó su empresa en Barcelona en 2006. En un principio, su colección de zapatos fue pensada para dar servicio a pequeñas boutiques del mercado local, pero rápidamente empezó a posicionarse dentro y fuera de nuestro país y a adquirir prestigio internacional gracias a la calidad y el diseño de sus productos. Aunque es una marca joven, ya está presente en España, Alemania, Francia, Holanda, y Japón. La filosofía de la firma se basa en buscar la perfección en la fabricación y el diseño. Para la temporada otoño/invierno 2011-12 abrirá la primera tienda en Barcelona.

 

Iris Morata es también profesora de diseño de calzado en el Master en Complementos y Accesorios de Moda de la Escuela Superior de Diseño y Moda Felicidad Duce. "Inicialmente eran cursos breves, pero hace unos años, debido a la creciente importancia de los complementos en el mundo de la moda, decidimos desarrollar un Master dedicado en exclusiva al calzado, a los bolsos y a la pequeña marroquinería. Seguimos ofreciendo cursos de introducción al sector de los complementos, para aquellas personas que necesitan conocimientos básicos".

 

En las aulas se aprenden no sólo los pasos que requiere el desarrollo de una colección, sino también a aplicar los materiales apropiados en cada modelo, a utilizar la tecnología y/o maquinaria apropiada en cada caso y a familiarizarse con el proceso de fabricación y comercialización.

 

LENCERÍA


La diseñadora de lencería Manuela Lovely ofrece cursos trimestrales e intensivos para aprender a realizar ropa interior, desde dibujar el patrón hasta confeccionar distintos tipos de sujetadores y braguitas, en su taller del Poble Nou (http://eltallerdecosturaylenceria.blogspot.com). A sus clases acuden todo tipo de perfiles, desde costureras a enfermeras, profesoras de idiomas e incluso ingenieras. Eso sí, en este caso es necesario que tengan unos mínimos conocimientos previos de costura, porque elaborar un conjunto de ropa interior, a diferencia de otro tipo de prendas, es un proceso bastante complejo. Manuela, que ha sido estudiante de todo tipo de manualidades (diseño de moda, confección en piel, patronaje, elaboración de zapatos...) decidió dedicarse a enseñar confección de lencería para "compartir la belleza de crear algo tan delicado y femenino". En su taller se imparten también clases de costura avanzada, ropa para bebes, trajes de baño e incluso prendas para perros. 

 

Credits: una versión de este artículo lo publiqué el pasado mes de agosto en el suplemento ES de La Vanguardia

Photo credits: Vialis y Perrine Lievens 



la-a

10.09.2011 // Anna Tomás

Hay tiendas que te alegran el corazón cada vez que te encuentras frente a su escaparate. Auténticas joyas que demuestran que el talento mueve montañas. 

La-a (c/Torrent de l'Olla 86, Barcelona) es uno de mis rincones. Y hay veces en las que las imágenes valen más que mil palabras. 

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a 

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a 

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a

 

la-a  

 

la-a 

 

la-a 

 

la-a

 

la-a

 

la-a   



La estética de la tentación

09.08.2011 // Anna Tomás

Cuando hablamos de postres y dulces, la racionalización no es un factor a tener en cuenta. Magdalenas, bizcochos, tartas y bombones suponen una auténtica revelación para los cinco sentidos. Ahora bien, si el gusto ha sido hasta ahora el factor determinante en la evaluación de la confitería, actualmente la presentación del producto, el envoltorio y el entorno en el que se vislumbra son tan importantes como el sabor en si mismo. ¿Ansia o contemplación?

 

La estética de la tentación

 

Ya se trate de tartas, helados, trufas, galletas o mermeladas, el ingrediente común de la pastelería en la dieta occidental es el azúcar. Extraído de la caña de azúcar y de la remolacha azucarera, este hidrato de carbono tiene un poder adictivo similar a la heroína y una formula química parecida a la cocaína. Cuando consumimos azúcar, la glucosa es absorbida por la sangre y nos sentimos animados. Es un estímulo veloz, un placer intenso e inmediato. Sin embargo, a este impulso energético le sigue una depresión cuando disminuye el nivel de glucosa sanguínea. Hablamos, pues, de deseo, de tentación, incluso de adicción. La irracionalidad toma el poder en muchos casos cuando miramos el escaparate de una pastelería o cuando llega la hora del postre. Los expertos en nutrición remarcan que las frutas y verduras proporcionan los niveles de azúcar que requiere el organismo, pero para el amante del dulce este discurso olvida el factor clave: el sabor. El primer mordisco de una tarta, la esponjosidad latente en una porción de bizcocho, la frescura del frosting de un cupcake... Nada es comparable a este compendio de aromas y texturas. Asimismo, como expone la cocinera y presentadora del programa Hoy cocinas tú, de La Sexta, Eva Arguiñano, "El dulce ni es malo ni engorda. Lo que engorda es el abuso y la mala alimentación. Las personas que nos dedicamos a la repostería tenemos muy claro que nuestros productos tienen que ser sanos, naturales y apetitosos. Trabajamos teniendo muy presente que nuestros postres deben mantener un equilibrio entre el sabor, la presencia y lo saludable".

 

 

¿Hasta que punto hoy en día el sabor supera a la presentación en el campo de batalla? El dulce suele ser el broche de la comida o ese tentempié a media tarde que nos devuelve la sonrisa perdida. Placeres que estimulan todos los sentidos.

 

La estética de la tentación 

 

¿Cómo convertir lo cotidiano en mágico? Una nueva generación de pasteleros, chocolatiers y confiteros están demostrando que la presentación es el coeficiente que estimula a gozar de la experiencia. En este duelo para vencer la mala prensa que el dulce tiene actualmente, en pro de productos "light" o "sin", se han sumado a las filas de los chefs una serie de películas que hacen que, delante de nuestro ansiado y sofisticado postre, nos debatamos entre la avidez y la admiración.

 

La estética de la tentación

 

Macarons: exquisitas cajas de porcelana

Si han visto el film Marie Antoinette (2006) de Sofia Coppola, seguramente recordaran esos primeros planos de tartas y pasteles que la directora norteamericana empleó para mostrar la vida sibarita de la monarca francesa. Creaciones caprichosas y tentaciones entre las que resaltaban los macarons: esos pastelitos redondos formados por dos capas de almendra y azúcar separadas por un hilo casi líquido de merengue. Parecida a una exquisita cajita de porcelana, lista para ser pintada con acuarelas, esta delicada creación pastelera ha convertido a la firma Ladurée, fundada en 1862 y proveedor de los macarons que rodeaban a Kirsten Dunst en el papel de la altiva Maria Antonieta, en un éxito de ventas exponencial. Las cuatro tiendas de Ladurée en París venden 12.000 macarons al día y más de 4 millones al año. El que era antaño un postre típicamente parisino y prácticamente desconocido más allá de las fronteras galas, es ahora el objeto de deseo de miles de personas en todo el mundo. La serie Gossip Girl, que narra las aventuras amorosas de una serie de adolescentes del Upper East Side de NY, ha apostado también por este dulce único, cuyos sabores van desde el chocolate amargo al pistacho pasando por el coco, la vainilla, el anís, la rosa e incluso la granadina.

 

El uso de colorantes alimenticios extraídos de fuentes exóticas, los motivos esculturales concebidos por auténticos artistas en sus obradores y la exquisita decoración de muchas pastelerías, atraen las miradas y activan los sensores de placer de nuestros cerebros haciendo imposible que seamos inmunes ante tal gozo para nuestros sentidos. El mundo del diseño y de la confitería se funden y retroalimentan en un ejercicio de arte conceptual que posibilita que, más allá de los postres típicos de cada cultura (bombones en San Valentín, turrones en Navidades, peladillas en bautizos y comuniones, etc.), regalar un pastel, unas magdalenas o una caja de trufas sea actualmente la opción preferida por muchos consumidores por la carga implícita de imaginación, dulce melancolía y especialmente de pieza única con que cuentan muchas dulces creaciones.

 

Lujo y sofisticación creativa

"La elaboración y presentación es un elemento esencial de su valor. En gastronomía el sentido de la vista es fundamental, antes que nada comemos con los ojos. Siempre que trabajo en la creación de un nuevo postre, el diseño es uno de los primeros aspectos que tengo en cuenta. Además de trabajar el sabor y la textura, busco que el producto sea atractivo, apetitoso y siempre muy innovador.", explica Oriol Balaguer, distinguido en 1993, cuando sólo tenía 21 años, como el Mejor Pastelero Artesano Español por la Confederación Nacional de Empresarios Pasteleros. Junto a su equipo creativo, Balaguer, que cuenta con pastelerías en Barcelona, Madrid, Japón y Arabia Saudí, concibe, diseña y desarrolla nuevas colecciones de pastelería dos veces al año, con el compromiso de elaborar la cocina dulce más exquisita y lograr nuevas técnicas que proporcionen a su carta frescura y exclusividad. Sensibilidad. Percepción. Lujo y sofisticación creativa. ¿Hablamos simplemente de pastelería o más bien de diseño? Por si las creaciones de este pastelero que trabajó 7 años junto a Ferran Adrià en El Bulli no respondiesen a la duda por si mismas, la boutique de Balaguer en Barcelona combina diseño, estética y creaciones dulces hasta casi confundirse. En sólo 33 metros se consigue mostrar todo un dulce universo gastronómico como si fuera una exclusiva joyería. La ausencia del tradicional mostrador permite al cliente moverse con absoluta libertad en esta pastelería de incitantes vitrinas. Mención aparte merece el concept cake. Una expresión exclusiva de Oriol Balaguer que pone a prueba al gourmet más exigente para experimentar tendencias de futuro y probar su aceptación en el mercado. Cada mes su equipo propone un concepto diferente y rompedor que les estimula y les provoca estar en una constante búsqueda de la innovación. Estas propuestas son prototipos de texturas puras, juegos de dulce y salado bajo el precepto obligatorio de conjugar pastelería y diseño. En la boutique ocupa un lugar privilegiado al estar estratégicamente situado en una vitrina individual.

 

Para Carles Mampel, propietario de las pastelerías Bubó, "Lo importante es la idea. Sin un buen concepto el resto sirve solo de adorno. El diseño es parte fundamental de la pieza, como su sabor". La primera tienda Bubó se abrió en el barrio del Born en 2005. Una pastelería, chocolatería, tienda de regalos y cafetería cuyo interiorismo está inspirado en una joyería. Mampel ha ganado varios premios internacionales, entre los que destaca el de "mejor tarta de chocolate del mundo", que le fue otorgado en 2005 por la prensa de la Copa del Mundo de Pastelería que se celebra anualmente en Lyon.

 

"Cuando estoy ideando un postre siempre pienso en su forma, en su color... pero aunque la presentación es fundamental, si su sabor no convence el comensal perderá rápidamente el interés. Por eso hay que trabajar siempre con ingredientes de primera calidad y pensar bien en cómo combinarlos", apunta, por su parte, Joakim Ugo, maestro pastelero de origen vasco-francés que, a lo largo de su trayectoria, ha trabajando junto a importantes nombres internacionales como Yves Thuriès y Joel Robuchon. Ugo es ahora el pastelero del Saüc, el restaurante de Xavier Franco galardonado con una estrella Michelin.

 

Los cupcakes de Magnolia Bakery

El sabor es fundamental, pero también lo es provocar deleite y contemplación. Así fue como inesperadamente la pastelería Magnolia Bakery del West Village de Nueva York se convirtió en la cuna de la pasión por los cupcakes que hoy inunda medio mundo. Creada en 1996 por Allysa Torey y Jennifer Appel, Magnolia debía ser otra panadería/pastelería más de barrio. Sin embargo, un día, con la masa sobrante de hacer pasteles, decidieron hacer cupcakes. En menos de dos meses ya tenían cola para hacerse con uno de esos "barbie cakes", como los llamaron al principio. Además de la innovación en pastelería que suponían los cupcakes, el éxito de Magnolia Bakery también se explica por su aparición en la serie Sex and The City y las películas Prime y El diablo viste de Prada.

 

La estética de la tentación 

 

Procedente de NY, la moda de los cupcakes ha enraizado con fuerza en Europa gracias también al fervor que este dulce ha causado en bloggers de todo el mundo (Bread and Honey, Delicious Days, Dessert First, etc). Y, como con el resto de creaciones azucaradas, el diseño es lo que hace de los cupcakes objetos que invitan a la contemplación, al deleite y a la gula. "Cada vez que me pongo a preparar algún pastel o cupcake por encargo, busco inspiración en films, en canciones y especialmente en todo lo que veo a diario en mi trabajo como diseñadora de moda", explica Jenny Germer, que ha trabajado para empresas como Anna Sui, Mango, Jordi Labanda, Inditex y Cortefiel, empleos que siempre ha combinado con su negocio personal de venta de pasteles y cupcakes por encargo I love muffins. Hay una auténtica fiebre por los dulces y la razón es que, además de sabrosos, resultan estéticamente placenteros. La diferenciación es la clave en el mundo de las tendencias, que incluye también el mundo de la restauración y la confitería. Por eso ahora la última moda es personalizar un pastel, hacerlo acorde con la personalidad de quien lo regala o lo recibe. "Tengo encargos de todo tipo. Un chico me encargó un pastel ambientado en Desayuno con diamantes para su novia. No tuve que preguntarle casi nada, porque me mandó un montón de fotos de los elementos que quería que incluyese. Con otras personas es distinto. Hace poco me pidieron otro pastel para un señor mayor que cumplía años. Cada año le regalan lo mismo y esta vez querían ser originales. Pensé que al señor le haría sonreír encontrarse en el pastel miniaturas de todos esos regalos que le habían ofrecido en otras ocasiones: un par de calcetines, un bote de colonia....", añade Jenny.

 

La estética de la tentación

 

Los cupcakes rivalizan en popularidad con los mochis, dulce japonés en base a una pasta de arroz rellena de distintos sabores. Su aparición en diferentes películas, como Mapa de los sonidos de Tokio, llamó la atención de varios cazadores de tendencias, que incluyeron fotografías de mochis en sus blogs. Así, este dulce que también se sirve como postre en la mayoría de restaurantes japoneses, es ahora la última sensación en nuestro país. La Pastelería Ochiai, fundada por el pastelero japonés Takashi Ochiai y ubicada en el Eixample izquierdo, ofrece en sus vitrinas un mundo de color y sabores dulces, creaciones que fusionan la pastelería oriental y la occidental para satisfacer a los paladares ávidos de descubrir nuevos sabores y texturas, de sorprenderse con nuevos bombones, turrones, bizcochos, pasteles, tartas... Comer o llevarse a casa mochis recién hechos es, sobre todo, la razón de que la pastelería Ochiai goce hoy de una popularidad creciente entre los amantes de la pastelería.

 

Las tendencias no se ciñen a la moda. Nos acompañan en todos los ámbitos de nuestra existencia. "No se trata de moda, sino de estilo. Puede que ahora se lleven los cupcakes y mochis como antaño todos sentíamos devoción por el brazo de gitano, los chocolates rellenos Elgorriaga o en Alemania por la tarta de la selva negra. El concepto puede ser pasajero, pero lo que está claro es que el diseño es la clave para que la pastelería venza cualquier batalla. Vivimos en una contradicción. Por un lado la gente quiere que el producto sea el máximo de puro y por el otro quiere que tenga beneficios para la salud. El chocolate, por ejemplo, es y debe ser chocolate. Yo creo que la apuesta debe ser por la racionalidad del consumo y la alta calidad, del mismo modo que la personalización de los dulces es la vía para atraer al consumidor. Embelesarlo, seducirle. De ahora en adelante, los que nos dedicamos a la repostería total o parcialmente, debemos siempre pensar en la estética de nuestras creaciones. Es así como ahora hay incluso pasteles de boda hechos con varios pisos de cupcakes de distintos sabores", concluye Jenny Germer.

 

La tentación quizás vive arriba, pero está siempre espolvoreada de azúcar.

 

Credits: una versión de este artículo lo publiqué el pasado mes de julio en el suplemento ES de La Vanguardia

Photo credits: I love muffins y Oriol Balaguer  



Surprise

27.07.2011 // Anna Tomás

Delicatessen visual*

 

 



Vuelve el 080 Barcelona Fashion

12.07.2011 // Anna Tomás

Con siete ediciones a sus espaldas y celebrando la octava, podemos hablar ya de una pasarela catalana más que consolidada. Desde mañana y hasta el viernes 15 de julio tiene lugar el certamen de moda independiente más reconocido de toda España, el 080 Barcelona Fashion, una iniciativa que impulsa el Departamento de Empresa y Empleo de la Generalitat de Cataluña, mediante el Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda de Cataluña (CCAM), como una plataforma de moda caracterizada por su carácter abierto, plural, multidisciplinar e internacional. Dieciocho diseñadores han sido los elegidos este verano para deslumbrarnos con sus creaciones en la pasarela, entre los que se encuentran Montse Liarte, Manuel Bolaño, Celia Vela, Toni Francesc, Krizia Robustella y las firmas de proyección internacional Mango y TCN.

 

Vuelve el 080 Barcelona Fashion 

 

El 080 Barcelona Fashion nació en julio de 2007 con el objetivo de ser una plataforma para los diseñadores independientes. Los objetivos del 080 Barcelona Fashion son convertir Barcelona y Cataluña en un referente de la generación y proyección del diseño en el sector de la moda; consolidar un proyecto que ofrece credibilidad y un sello diferenciador en los ámbitos de la producción, la distribución, la promoción y las ventas de moda; potenciar la cultura de la moda y la vinculación de ésta en el campo de las industrias culturales, y acercar la moda al público.

 

Vuelve el 080 Barcelona Fashion

 

En esta nueva edición del 080 Barcelona Fashion participarán también Steffie Christiaens, que antes de dedicarse a su propia firma trabajó para Balenciaga y Maison Martin Margiela: el griego Yiorgos Eleftheriades, estandarte de la elegancia contemporánea; el árabe Omar Kashoura, cuya marca se distingue por el uso de telas lujosas con un enfoque moderno del color; y el israelita Joseph Ehud, que reinventa los códigos textiles masculinos a través de la experimentación extrema.

 

Vuelve el 080 Barcelona Fashion

 

Un jurado internacional formado, entre otros, por Jean-Pierre Mocho, fabricante y titular de las licencias de firmas de alta costura como la lencería de Christian Dior, Givenchy, Balenciaga y Celine, entre otras; Bárbara Polowska, creadora de la firma de joyería BASIA; y Way Perry, director creativo de Rollacoaster, director de moda de Man About Town y editor de moda masculina de Wonderland; escogerá a los ganadores de las mejores colecciones de hombre y mujer. El viernes 15 tendrá lugar el acto de clausura de la pasarela con la entrega de premios a las mejores colecciones masculina y femenina.

 

Vuelve el 080 Barcelona Fashion 

Esta es la octava edición de un acontecimiento que ha ido creciendo, ocupando un espacio en el circuito de moda internacional y convirtiéndose en una cita ineludible de la moda y el diseño, transformando Barcelona en un escaparate a escala mundial de las nuevas tendencias. 

 

Vuelve el 080 Barcelona Fashion 

 

 

Vuelve el 080 Barcelona Fashion 



Siguiente