Dubstep
Magnetic Man
"Magnetic Man"
La aparición del tema "I need air" en la red, como adelanto de este álbum, tuvo algo así como el efecto "Lluvia de estrellas" para los protagonistas. "The cyberman EP" había sido un lanzamiento prematuro, la idea todavía no había madurado; y si lo había hecho, el trío prefería guardarse la traca para más adelante. Sin embargo, el tema cantado por Angela Hunte —y el vídeo que lo acompaña, en el que queda ya claro que la historia de Magnetic Man va a ir intrínsecamente relacionada a un supermontaje en vivo con parafernalia de mega estrella del pop— fue como ver a Skream, Benga y Artwork agitando la mano junto a Bertín Osborne antes de adentrarse en la densa cortina de humo y cruzar la puerta azul neón. "Skream, Benga y Artwork esta noche —y por algunos meses— se convertirán en Magnetic Man".
"I need air", como el resto de colaboraciones vocales del disco, es la materialización de ese acercamiento entre dubstep y pop, la estructura se mantiene y se le añade un buen montón de melodía; nunca el dubstep fue tan 'cantable' como lo es ahora. En sus mejores momentos —hablo de "Perfect stranger"—, no son sólo las estructuras de ambos géneros las que se juntan, sino las sensaciones. La fuerza y el peso de los graves se une a la emoción de la voz y las letras, dando con la fórmula del himno contemporáneo de la música de baile. Y si tu síndrome de Asperger no permite que te emociones con la increíble voz de Katy B y John Legend o con todos los arreglos de cuerda, no temas. La neblina noventera (cuando se hacían himnos como churros) que acompaña gran parte de este viaje actúa como reactante químico de las sensaciones.
Obviamente, una orgía de himnos cantables hubiese convertido el invento en monótono y pesado; no todo es tan pop, ni tan sentido. Para sorpresa de muchos, "Magnetic Man" también tiene bangers oscuros, tenebrosos y salvajes. Dubstep efectivista, de los que se prestan a los rewinds y a gritar "Nasty!" cuando entra el segundo ocho. Un regalo para contentar a puristas, pero un regalo muy preciado, con joyas como "Fire", donde Ms. Dynamite advierte una vez más esta temporada (la colaboración con Redlight ya nos tenía encandilados) que está en un inmejorable momento artístico, la inquietante "The bug" o la paranoica "Mad". Más leña al fuego que dificulta encontrarle los peros al disco. Leyendas underground vendiéndose a las majors, ese es el único pero. A ti, revolucionario: quéjate de la crisis, no de la buena música.
