Electrónica
bRUNA
"Thence"
Es sabido que el olfato es uno de los sentidos con mayor capacidad para asociar recuerdos. Un olor puede disparar nuestra capacidad de asociar un lugar con otro distante o con una situación o persona pasada y lejana. Casualmente, el tercer tema de este LP se llama "Smell memory". También el oído tiene esa capacidad: recordamos con placer canciones o sintonías televisivas de nuestra infancia y adolescencia no por su calidad sino porque las asociamos a una época generalmente más feliz. Del mismo modo, casi sinestésicamente, bRUNA se embarca en un viaje personal, pero también generacional, a unos sonidos, texturas y ritmos en los que 'olemos' un despertar (personal y generacional) a la música electrónica al que no podemos permanecer ajenos.
Todo esto no sería más que una anécdota, o un uso torticero de la nostalgia como el que hace buena parte de la publicidad española actual, si "Thence" no fuera tan bueno. El segundo LP de Carles Guajardo le consagra como uno de los grandes del panorama electrónico nacional gracias a que "Thence" progresa mucho más que adecuadamente a partir de "And it matters to me to see you smiling" (spa.RK, 09). Se notan los cuatro años de crecimiento vital y artístico y, sobre todo, se nota el cambio de enfoque: la acción se traslada del sofá a la pista (todavía no al centro, pero a la vista de este disco no tenemos prisa en llegar hasta allí). Por otro lado, el salto no es sólo espacial, sino también temporal. Si "And it matters..." se cerraba con un track titulado "1989", "Thence" lo hace con otro llamado "1996" (siguiendo la ecuación en 2017 el tercer LP de bRUNA se cerrará con el tema "2003"). De la IDM ensoñadora que reflejaba la infancia arcádica de Carles hemos pasado al epifánico descubrimiento del baile (los ritmos comparten protagonismo con las melodías), de los paraísos prometidos del tecnopop, de las texturas burbujeantes del acid ("Won't say it"), de las voces negras del deep ("Closer (right now)") y de los recitados kraftwerkianos ("Tiny tiny life"). Si "And it matters..." tenía un aire infantil (la IDM es lo que tiene) y familiar gracias al uso de grabaciones caseras, "Thence" pone el beat en primer término, samplea cortes vocales 'profesionales' (alguno, como el de "Won't say it", bastante reconocible) y retuerce cuerdas para arrastrarnos hacia el láser y la máquina de humo.
El homenaje a la electrónica que puentea los ochenta con los noventa está servido, pero en línea con el aire retro de los discos de Teengirl Fantasy o John Talabot, esta ola no puede catalogarse de revivalista (eso sería lo que hace Lone), sino de memorística: no se imita, sino que se recuerda con respeto y con perspectiva actual. Así, no hay quien pueda resistirse a la simple y muy efectiva "Basic drum rhythms" (¡¡esos teclados!!), a la melodía IDM (que recuerda a las de "And it matters...") de "Even after", a la línea de bajo a lo Orbital de "You've been light to me", a la ensoñación veraniega muy italo, que desemboca en una cascada de burbujas acid, de la prodigiosa "Won't say it", ni a la conseguidísima mezcla de todo lo anterior en la sobresaliente "To be a cool cat".
