Rock
The Secret Society
"Peores cosas pasan en el mar"
Posiblemente no quede nadie —de cierta edad— sobre la Tierra que pueda presumir de no haberse visto empujado violentamente al hondo vacío que supone el abandono inesperado. Las relaciones de pareja aportan, generalmente, una cierta seguridad (de cualquier clase), un orden en medio de tanto caos, un camino de regreso para cuando las cosas se ponen feas ahí fuera. La dependencia que se tiene de ellas sólo se vislumbra en su dimensión real a partir de ese nuevo estado que es la soledad impuesta. El estado de conmoción tras esa decisión unilateral te deja noqueado, te aturde.
"Suanzes: volver a empezar", el tema que abre la tercera entrega en larga duración de Pepo Márquez (y los suyos), funciona de una manera similar. Como un manotazo emocional mal dado que golpea en la cara y el oído, que te hace sentir extrañado, despistado y con el tímpano dañado durante segundos. El madrileño hace suya la pista instrumental de "Lose yourself" de Eminem para escupir sobre ella, micrófono en mano, versos sobre el destierro al que se ve sometido el protagonista al ser obligado a abandonar el reino del que hasta entonces había sido su hogar. A partir de ahí, como quien recupera la plenitud de sus facultades nuevamente tras ese primer impacto que te agarra por sorpresa, el disco se encauza hacia un sonido austero, donde el rock en mayor medida, y la americana y el hardcore en dosis más contadas, están por completo al servicio de una temática que describe un mecanismo de comportamiento (y sentimiento) que es para todos similar y completamente diferente a la vez: la de comprobar si hay vuelta atrás o no en la relación, la alternancia de amor y odio, el enfado y la decepción, y finalmente, la aceptación y superación.
Frases como "...y sé que aunque beba, mi amor, siempre estaré sediento..." (que se repite como un mantra desesperado en "Si pudiste con tanto dolor, podrás con esto"), o "...por seguirla me convertí en esto, en alguien que no decía que no a nada, justifiqué los medios con los fines y acabé como la gente que odiaba..." ("Las pistas falsas conducen al desamor"), son tan solo dos ejemplos extraídos, casi al azar, de lo que es, sin duda alguna, un compendio de las mejores letras que se han escrito en nuestra lengua en los últimos tiempos. Porque "Peores cosas pasan en el mar" se decanta definitivamente por el idioma nativo de Pepo, algo que ya había venido anunciando en sus discos anteriores y, sobre todo, a lo largo de sus actuaciones durante los últimos años. "El día que empezamos a querernos", "La casa junto al mar" o "Parte de guerra" son tres joyas que deberían silenciar a los posibles detractores que surjan tras este definitivo posicionamiento lingüístico. The Secret Society ha firmado su mejor trabajo hasta la fecha: confesional, crudo y desnudo en sonoridad y emociones, doloroso y sanador y, que a pesar de todo, exprime del daño el optimismo necesario para creer en la redención, y aúlla desde la penumbra en espera de la salida del sol.
