Shoegaze
Tamaryn
"Tender new signs"
Oscuramente etéreo, como una bruma que cae con todo su peso sobre nuestras cejas instalando en nosotros el abatimiento, las atmósferas de "Tender new signs" se retroalimentan de los efectos creados por los pedales reverb de las guitarras, capas que se suman, unas sobre otras, junto a unos ritmos profundos y la seductora voz femenina de Tamaryn, siempre susurrante, onírica e hipnótica. La segunda entrega de esta neozelandesa residente en San Francisco se aleja de la concepción animal (por sexual y rabiosa) de "The waves" (Mexican Summer, 10), dejándose vencer por un sonido arrullador y espacial, donde caben las comparaciones con Slowdive, The Jesus & Mary Chain y Beach House. En "Prizma" amplía sus miras estilísticas y se atreve a coquetear con elementos de la scallydelia, sin abandonar en ningún momento el zumbido sordo característico que sangra, gota a gota, a lo largo de todo el disco. Un trabajo más notable y auténtico, si no más original, que el de muchos de sus contemporáneos.
