Conciertos
Levi's Unfamous Music Awards 2010
Escenario de motivación
Levi’s Unfamous Music Awards ha sabido posicionarse y crear una plataforma de escucha y potenciación de grupos más que interesante, que este año ha llegado a su cuarta edición, un aniversario que puede considerarse de mayoría de edad; la marca lo aprecia rentable y además el público y las nuevas bandas lo ven interesante y participan activamente.
Este año los números son potentes: más de ochocientos grupos han participado en el concurso, cuyo proceso fomenta la participación del público a la hora de escuchar las bandas participantes y votar las favoritas. La historia es sencilla: los músicos mandan una muestra de su música, un jurado compuesto por medios musicales, entre los que se encuentra Go Mag, Levi’s, Myspace y Nubla Live, selecciona a nueve finalistas y uno de ellos de una terna de los más votados por el público digital.
Los seleccionados obtienen una oportunidad inalcanzable en otras circunstancias, tocar en directo en una sala grande y ante mucho público; en esta edición, en Valencia (sala Mirror), Madrid (Joy Eslava) y Barcelona (sala Apolo), junto a Delafé y las Flores Azules o The Sunday Drivers. Entre los finalistas, de todo un poco: pop-rock de aires clásico de The Mute, experiencias extraterrestres a cargo de Ed Wood Lovers, el eclecticismo de Odette o los paisajes sonoros de Nordkapp; el folk de Pájaro Jack, los sonidos angulosos y punzantes de Chin Yi, y los cortes electrónicos y espaciales de Lasers, o el pop de Nanook y Niki.
Los primeros directos los protagonizaron los catalanes Delafé y las Flores Azules, que presentaban su nuevo disco “Vs. Las Trompetas de la Muerte”. En una segunda fase, los toledanos The Sunday Drivers añadían emotividad a sus conciertos, pues era la última vez que se les podía ver en las citadas ciudades tras su anunciada separación para el FIB de este próximo julio.
El concierto final en Barcelona tuvo lugar el pasado 13 de mayo, con los Sunday Drivers haciendo uno de sus últimos directos antes de separarse definitivamente. Tienen talento, tablas y química, y el concierto que ofrecieron fue una mezcla de todo eso, con el plus de afección antes de su próxima disolución. Con una sala Apolo volcada -no parecía Barcelona: mucho baile, mucha entrega y cariño desde el minuto uno-, la hora y media de directo supo a poco, los problemas (los fusibles se fundieron y no hubo iluminación de escenario, alguna complicación de sonido al final) se superaron y los Sunday se despidieron a lo grande. El grupo de Toledo ha cargado con el cliché de ser una banda poco original, pero lo suyo es precisamente lo contrario; a lo largo de casi una década han trabajado con un estilo que vuelve a unos orígenes muy claros, el pop rock de los 60 y 70, y lo hacen con un puñado de himnos en cada uno de sus cuatro largos, y lo hacen con cariño, con personalidad, con talento, y lo han hecho tan bien que no sólo han estado pateándose el país entero estos últimos años, llenado salas de primera división, sino que además han conseguido sacar la cabeza fuera, y sacarla con cierta dignidad, siendo conocidos, apreciados y respetados en circuitos independientes de buena parte de Europa. Y si además consiguieron arrancar dos bises de Barcelona, entonces puede hablarse de un gran capítulo final.
Tabula rasa musical para la misma jornada, ya que ese día empezaban de alguna manera dos bandas nuevas, finalistas del certamen que hicieron de teloneros de los Sunday Drivers; Nanook, pop independiente amantes del vocoder, y Lasers, cuatro tipos que podrían servir de banda sonora de una novela de Stanislaw Lem: lo suyo es ciencia ficción electrónica, un viaje espacial donde las secciones rítmicas de bajo y batería sirven de base para capas y capas de sonidos sintéticos, a veces con efectos bailables, otras más hipnóticos. Y, además, ellos resultaron finalmente los flamantes ganadores de esta edición de los Levi’s Unfamous Music Awards. Lo tienen merecido.
http://www.levisawards.com

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