Conciertos
Primavera Sound 2010
Década de música
Parc del Fòrum (BCN), 27-29/05/10
Jueves 27. El jueves dio comienzo con un horario trazado por alrededor de los The XX. En previsión del petamiento masivo del escenario Ray Ban, llegué al recinto con tiempo y pude disfrutar del final de la actuación de los Surfer Blood, que además de hacer un rock surfero la mar de fresquito, resulta que son supermonos. Los siguientes en subir al escenario Pitchfork fueron Titus Andronicus, que ofrecieron una de las actuaciones más enérgicas del festival hilvanando sus temas de punk ruidoso. Y llegó el nombre que todos teníamos fosforiteado en nuestros excels: The XX. Lástima que el trío no sea pasto de grandes festivales ni grandes audiencias. El hecho de tocar al aire libre y en uno de los escenarios más grandes (Ray Ban) hizo flaquear su actuación, que pecó de sosilla a ratos, aunque nos regalara grandes momentos, como un tempranísimo "Crystalised". Al término de este concierto nos esperaba en el otro escenario grande, el San Miguel, un retorno noventero que se había visto eclipsado por el comeback de Pavement, pero que, ironías de la vida, acabó haciendo sombra al concierto de los de Stephen Malkmus. Y es que Superchunk, sin tantísimo revuelo, conquistó a los asistentes por derecho propio con temones de la altura de "Drive by the driveway". Cuando acabaron, tocaba volver al Pitchfork, donde los ingleses Wild Beasts presentaban un segundo disco con la excéntrica y aguda voz de Hayden Thorpe como protagonista. Un gran concierto, tal y como se esperaba. Y The Big Pink, tras ellos, no bajaron el listón. El dúo se subió al escenario acompañado de dos músicos para dar rienda suelta a su pop shoegazer con toneladas de distorsión y hacernos felices desde un inicio triunfal ("Velvet") a un final glorioso ("Dominos"). Pavement, por su parte, repasaron todos sus hits y dejaron más que satisfecho a un público que ya tenían en el bolsillo de antemano.
Viernes 28. El jueves acabó pronto para mí por diversos motivos, entre ellos, Owen Pallett. El señor Pallett tocaba ni más ni menos que a las 4 de la tarde y yo no pensaba perdérmelo por nada del mundo. El sacrificio valió la pena, fue el mejor concierto de mi Primavera. El canadiense se mostró tímido y agradecido por un Auditorio Rockdelux a reventar a primerísima hora de la tarde. Cual hombre orquesta, él solito se guisó un concierto que ya quisieran muchos para sus bandas: teclado y violín en ristre, pedalera de loops mediante, Owen nos puso la piel de gallina con "Lewis takes off his shirt" y nos robó unas lagrimillas con "The great elsewhere", para luego rematarlo con una inesperada y fantástica versión de "Odessa" de Caribou. Salí del Auditori flotando en una nube de crescendos de violines y aterricé en el césped del escenario San Miguel para disfrutar a los New Pornographers, que empezaron tranquilotes pero fueron ganando fuerza hasta arrancarnos a todos a bailar con "Moves" y "Your hands (together)". El viernes el escenario San Miguel monopolizaba las grandes actuaciones así que decidimos permanecer en él guardando nuestro sitio para ver a Spoon. Oh, Spoon. Aquello era hitazo tras hitazo: suculentas novedades ("Got nuffin", "Written in reverse") de la mano de joyones clásicos ("I turn my camera", "The way we get by"). Tras ellos, Wilco enamoraron con un "Wilco (the song)" y esa "I am trying to break your heart" que erizarían la piel del más desalmado. Tener que abandonar esta gozada para llegar a tiempo a Panda Bear dolió. Y más todavía cuando el señor oso panda salió 20 minutos tarde por problemas técnicos que le obligaron a actuar sin proyecciones ni visuales ni capas de sonido. Estas ausencias, sumadas al pobre sonido del Vice, deslucieron la actuación del Animal Collective, que resultó lineal y carente de profundidad. Desbandada general y MARABUNTA para Pixies. No cabía ni un alma, hasta el césped colindante estaba abarrotado. Y, si bien se ha dicho por ahí que fue actuación sin alma, yo os reto a que me nombréis un solo concierto en el que se puedan oír uno detrás del otro temazos de la categoría de "Debaser", "Here comes your man", "Gigantic" o "Hey", y con "Where is my mind" como colofón.
Sábado 29. Último día del festival y consigo dejarme caer a las 20h por el escenario Adidas para ver la brutal puesta en escena de los barceloneses Mujeres. Tras sopesarlo y jugármelo a piedra, papel y tijera, Standstill gana a Florence and The Machine y me quedo en el Adidas para el que será uno de los conciertos más emotivos y que demuestra que las buenas críticas de "Adelante Bonaparte" no son fruto del hype o la casualidad. Otro piedra papel y tijera me hace decantar por los Grizzly Bear en detrimento de The Drums. Un espectáculo sobrio pero bonito que llenó de magia el escenario Ray-Ban. Tras los osos, llegaba el solapamiento mayúsculo: The Charlatans, No Age, Built to Spill, Matt & Kim. ¿Alguien puede matarme? Gracias. Confié en mi instinto y me falló. The Charlatans estuvieron más bien aburridotes, y eso que el que repasaban ("Some friendly") es uno de los mejores álbumes de su discografía. Aguanté 3 canciones antes de migrar al Vice con Matt & Kim. Y si digo que fue el concierto más divertido del fin de semana, me quedo corta: Kim hizo stage-diving, versionaron temas de (¡flipa!) Alice Deejay, Guns'n'Roses y Europe y dejaron para el postre su temón "Daylight". Una buena manera de inaugurar la última madrugada del festival, cuyos protagonistas fueron los Pet Shop Boys. Con ellos sacamos nuestro lado más gayer y hooligan para corear estribillos míticos como el de "New York City Boy" o "West End girls" en un espectáculo deslumbrante con bailarinas cubistas, efectitos mil, luces, colores y cambios de vestuario para un dúo por el que el tiempo no pasa. Con la lagrimita en los ojos y los pies machacados, me dirigía hacia el último concierto de mi Primavera mientras Orbital hacían el ravenero. Y menudo broche: HEALTH avasallaron a los asistentes con una tromba de ruido y ritmos cambiantes que ahuyentó a los menos convencidos pero recompensó a los valientes con una locura maravillosa plagada de ruido, guitarrazos, cabezas agitándose, rock, electrónica y rítmica imposibles. Un fantástico caos que ponía el punto y final a tres días igualmente eclécticos, caóticos y maravillosos.
Foto Inma Varandela
Comentarios
01.07.2010 // 17:53:03
Señorita Virgina, completamente de acuerdo con usted.
Para mi, los Pixies fueron una máquina perfectamente engrasada de hacer musica.
que fueron frios? y que? yo fui a ver como tocaban esos temazos que nombrabas, no para oir el más que sobado "bona nit, barcelona" de turno.....
06.01.2011 // 18:09:11
los pixies la parten, son lo mas, y prietto tambien
http://prietto.bandcamp.com

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