Entrevistas
Cut Copy
Del Revés
Todo va al revés en las antípodas, no me refiero sólo al agua de la pica o a las estaci ones, sino a la vida en general. En primer lugar, cuando uno publica un disco tan exitoso como "In ghost colours" (Modular, 08), para el siguiente suele estar cagadito de miedo por la recepción que pueda tener y por si superará el listón. Pero nada perturba el sueño de Tim Hoey: "Bueno, esto del éxito cada uno lo valora de forma diferente y lo maneja de forma diferente. Nosotros estamos muy contentos con la recepción que tuvo nuestro anterior disco y esperamos que éste tenga también buena acogida, pero no nos angustia el tema". ¿Ni un poquito? "Ni un poco. La única presión que hemos sentido es la de intentar conseguir siempre el sonido que queríamos y hacer lo que creíamos que sonaba mejor". Incluso se han tomado el tiempo para hacer un making of del álbum. "Creo que surgió de ver muchos documentales sobre todo el proceso de creación de un álbum. Es una cuestión que nos fascina y que a veces es hasta más importante que el resultado final. Nos pareció interesante capturar eso y enseñárselo a nuestros seguidores, para que sepan cómo se ha ido gestando el disco y cómo ha ido tomando forma y creciendo". Lo dicho, los australianos son de otra pasta. Será lo que tiene disfrutar de un sol achicharrante los días pares y ciclones los impares, que te vuelves zen por necesidad.
Lo cierto es que hay una escena electrónica autóctona (de pop electrónico, para ser más concretos) en Australia con una evolución similar y muchas características comunes: Midnight Juggernauts, PNAU, Empire of The Sun... "La verdad es que pasamos tanto tiempo fuera, de gira y de promoción, que a veces nos sentimos un tanto desconectados de lo que pasa en nuestro país natal. Pero sí que es cierto lo que dices. Siempre ha existido una escena electrónica aquí, pero en los últimos años ha cambiado y se ha vuelto más popular. Ahora podemos tocar ante públicos muy grandes, cosa que hace unos años era impensable dentro del estilo musical en que nos movemos. Grupos como por ejemplo The Avalanches se han vuelto tremendamente exitosos y han entrado a formar parte de la música de consumo habitual en Australia. Y en nuestro caso, supongo que siempre hemos estado 'ahí', pero ahora conectamos con mucha más gente".
Pero volviendo a las rarezas antipodianas particulares de este combo, es curioso que justo cuando su carrera está en el punto álgido, cuando han despegado, cuando todos los grupos se darían de leches para conseguir al productor más caro, ellos deciden autoproducirse. ¡Claro que sí! "Nos apetecía mucho producir nosotros mismos este disco. Siempre nos lo hemos pasado muy bien con Tim Goldsworthy y estamos muy satisfechos con su trabajo, pero pensamos que estaría bien probar a hacerlo nosotros. Y lo cierto es que en este álbum sentimos más libertad. Estábamos en una casa, tranquilamente, no teníamos la presión de estar en el estudio, preocupándonos constantemente de cuánto dinero estamos gastando, con alguien allí cuyo papel es que todo esté perfecto. Encargarnos nosotros de ello cambió el proceso y lo hizo más disfrutable".
Será por este cambio de manos en la producción, será por la fuerza con la que han vuelto los sonidos ochenteros, pero lo cierto es que "Zonoscope" (Modular / Universal, 11) abraza sin miedo los ochentas, con todo el edulcorante y el carisma que eso implica. Aunque, eso sí, se atreven con un poquito más de experimentación. "Sí, la experimentación ha tenido un papel importante. Aún sonamos a Cut Copy, pero sonoramente queríamos ir en otra dirección. Es crucial seguir avanzando, dar siempre un paso más. Esta vez queríamos ir más allá de lo que habíamos hecho hasta el momento, improvisar, reimaginar los sonidos, probar cosas que no habíamos probado antes". Se refiere sobre todo a la experimentación con las percusiones, como por ejemplo la que podemos escuchar al inicio de "Blink and you'll miss a revolution". Son percusiones más orgánicas, que se entremezclan con las sintéticas y marcan un cierto regusto tribal.
Por eso, aunque el referente más obvio y cercano que me viene a la mente al escuchar "Zonoscope" es Hot Chip, entiendo a Tim cuando me habla de "la cultura africana, sus percusiones y su música" como una de las principales influencias a la hora de afrontar el álbum. No obstante, el guitarrista en seguida amplía la paleta. "Somos grandes melómanos, nos encanta coleccionar discos. Por eso estamos siempre escuchando música y muchas veces depende del momento que tengamos, tiramos más por una cosa u otra. Para este disco estuvimos escuchando mucho Talking Heads, Liquid Liquid, Paul Simon y en general música de los 70 y los 80". Los 70, cierto. Ahora ya sabemos de dónde viene ese toque psicodélico de temas como "Strange nostalgia for the future", un interludio líquido e hipnótico que da paso a una segunda parte de "Zonoscope" menos lucida y con más traspiés ("This is all we've got", "Alisa"), para acabar con un "Sun God", un loable epílogo de quince minutos que explora interesantes territorios tradicionalmente vírgenes en la carrera de los australianos, pero que se acaba perdiendo en divagaciones yermas.
No obstante, como apuntaba anteriormente, pese a la experimentación y la psicodelia ligera, "Zonoscope" es un disco de digestión fácil y de sabor agradable y hasta resultón en varias ocasiones ("Take me over", "Pharaohs and pyramids"), pero poco duradero en el paladar. Con un amplio espectro de notas pero con poco posgusto, que dicen. Doy toda esta explicación para que no le resulte al lector demasiado extraño que alguien como Lady Gaga se interesara por ellos para abrir sus gira mundial. "Rechazamos la propuesta porque no podíamos comprometernos a una dedicación tan extensa a su gira. Ella nos requería para 12 meses y a nosotros nos apetecía más tomárnoslo con más calma, hacer menos directos pero hacerlos para nuestros fans. Hubiera sido demasiado duro".
Tim me contesta muy políticamente correcto, supongo que para dar una buena imagen a la prensa o por no ofenderme en caso de ser una defensora acérrima de Lady Gaga. Pero en cuanto le dejo claro que no sufra por mí, me confiesa que "la verdad es que fue muy raro cuando recibimos la propuesta. Quiero decir, está bien, pero no sé si encajamos demasiado. Además, no creo que hubiéramos conectado demasiado con los fans de Gaga". Ahí no estoy del todo de acuerdo, ¿ves? Precisamente creo que éste puede ser el disco que transforme a Cut Copy en plato de gusto de todos. Para bien y para mal. No es de extrañar entonces que también les pidieran ser teloneros de Nine Inch Nails (WTF?!) y Coldplay.
Ese eclecticismo en sus admiradores públicos y no públicos da un poco de miedo, porque "Zonoscope" podría ser el "Sam's town" de The Killers, un paso en falso dentro de una prometedora carrera o el punto de inflexión desde el que te lanzas en un 'stagedive' estrepitoso a Los 40 principales y acabas firmando "Human". No es de llevarse las manos a la cabeza, pero la rebaja importante de himnos potenciales (alarmante dentro de los parámetros a los que nos tenían acostumbrados, sobre todo con "In ghost colours") y la extra-suavización del tono general del disco nos hace a los más cenizos oler de lejos la desgracia. Crucemos los dedos para que "Take me over" no sea el último temazo que firmen Cut Copy.
Cut Copy tocarán el próximo Martes 22 de marzo en la sala Heineken (Madrid) y en el festival Sónar 2011 (17 de junnio en Barcelona y 18 de junio en A Coruña; entradas a la venta aquí)


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