Entrevistas
Dominique A
Cuantos más, mejor
Ayer salió Hollande elegido en Francia. La pregunta es inevitable.
Ahora se respira un poco mejor que en las últimas semanas. El sarkozismo es como el berlusconismo o el thatcherismo, un período anormal de la historia política en Francia que, desgraciadamente, hace un montón de daño en un corto período de tiempo. Ahora hay una cierta dignidad que ha reaparecido después de años de arrogancia y vulgaridad. No está nada mal.
Has tocado en bandas punk y new wave. ¿Te identificas más con esto o con la 'chanson' francesa?
Cuando se es francés y se canta en francés, nos guste o no, pertenecemos a una tradición de 'chanson' francesa. El uso de sonidos tomados de la música anglosajona no cambia nada.
¿Hay alguna música que te influya ahora especialmente?
Con frecuencia escucho pequeños grupos o artistas que no se conocen demasiado. Siempre me han gustado los 'grupos en la sombra', tengo un problema con la idea de 'referencias esenciales', un término que parece referirse a una visión muy judeocristiana, muy mesiánico, como si sólo unos pocos elegidos pudieran ser referentes. Pero es verdad que, con todo lo que se produce ahora, no hay tanta música interesante. Y si no, ¿por qué volvemos siempre a los Beatles, Stones, Dylan, The Beach Boys?
Este álbum tiene dos sonidos: el de una sección de instrumentos clásicos y el de una banda de rock. "La musique" (09) era más electrónico.
Cambio por miedo al aburrimiento. Cada nuevo disco se justifica si es diferente al anterior. Es la libertad del artista, a la que saco el máximo provecho.
Hace unos pocos años definiste tu disco "La fossette" (92) con la palabra 'inocencia', "Si je connais Harry" (93) con 'pereza' y "Aguri" (01) como 'aceptarse a uno mismo'. ¿Con qué palabra defines "Ver les lueurs"?
Simplemente 'abierto'. Aquí tiene cabida de todo, no tuve conciencia de ahorro mientras hacía el disco. Creo que buscaba esa energía que da un número tan elevado de músicos, que presenta un ambiente menos claustrofóbico que otros anteriores.
Dices que "Close west" es tu canción más autobiográfica.
Es una canción que hace referencia a mi infancia, las vacaciones que pasaba cada año en un pueblo de Bretaña. Traducir el lado inquietante de un paisaje familiar y fascinante.
Este disco suena más producido que "La musique".
No lo creo, aquí hay más opciones, simplemente. En primer lugar, trabajé con una guitarra acústica con David Euverte, quien escribió las piezas para el quinteto de viento. Luego repetí con la banda de rock, y luego repetimos todos juntos. Todo esto ha sido muy gradual. En la mezcla se utilizaron muchos menos efectos que para "La musique", tan sólo un eco recogido por dos micrófonos en una habitación para toda la reverb. El objetivo ha sido lograr un sonido único todos juntos.
La última vez que te vi tocar en el Primavera Sound erais tú y tu guitarra. Si hicieras lo mismo con este disco, sería un desperdicio.
Voy a tocar con todo el grupo, seremos diez en el escenario, aunque el quinteto de viento sólo participará en las nuevas canciones.
Los nueve minutos de "Le convoy", ¿son premeditados?
Sí, yo realmente quería hacer una canción larga, un poco misteriosa, con cuatro acordes que siempre vuelven. Una estructura simple sobre la que explayarnos.
Este disco tiene un sonido más luminoso que lo que venías haciendo últimamente, pero deja un poso de tristeza en algunas partes.
Este disco no es más optimista que otros, pero da la impresión de tener más luz gracias a los arreglos y a la energía del grupo. Nunca tengo un mensaje. Respecto a la tristeza, me pregunto por qué da esa impresión a veces. Creo que es por mi voz, cante lo que cante, siempre sonará así.


Compartir en