Entrevistas
Pájaro Jack
Río abajo
Venís de una zona con una enorme tradición de rock independiente, con muchos grupos y una apariencia —al menos externa— de buenas relaciones entre ellos. Contadnos algo bonito (o no) sobre vuestra tierra, en términos musicales.
Para mí, la cercanía que hay entre los grupos, al menos entre los que nos movemos por el mismo circuito. Cuando llevábamos un año con Pájaro Jack ya conocíamos a casi todo el mundo que se dedica a esto aquí y mínimo nos habíamos tomado una cerveza con ellos, ya que coincidimos todos siempre en los mismos bares... Hay muchas más cosas. Otra, para mí, sería el apoyo de las bandas grandes y consolidadas a los que estamos empezando. En nuestro caso, por ejemplo, estamos muy agradecidos a la gente de Lori Meyers, a los Expertos Solynieve, etc.
Habéis repetido para este álbum de debut con Paul Grau, con quien ya habíais trabajado en maquetas. ¿Qué os gusta de su manera de trabajar?
Yo diría que se agradecía el que no fuera alguien que va contando las horas que le quedan al grupo para terminar. Es el estudio en que teníamos que grabar, ya que cuando entramos conocíamos muy bien su funcionamiento y la forma de trabajar de Paul. Además es un cortijo en medio de la carretera... Se respira tranquilidad.
Hablando de esto, he leído por ahí que algunos de vosotros habéis estudiado sonido... ¿Afecta esto a vuestra manera de tocar? ¿Sois unos puntillosos de la calidad sonora?
Sí, yo he estudiado sonido y trabajé un tiempo en el estudio de Paul. Tiene ventajas e inconvenientes, porque controlas un poco más sobre cómo conseguir las cosas que tienes en la cabeza pero, como tú bien dices, te puedes poner demasiado puntilloso o perfeccionista y, la verdad, muchas veces es mejor no prestarle tanta atención a eso y más a si está saliendo con inspiración esa toma concreta.
Arregláis muy bien las canciones, se nota cariño y mucho curro tras ellas. ¿Cómo trabajáis?
Normalmente improvisamos un poco por encima cuando llevo la canción de primeras. Luego la grabo y cada uno se imagina cómo le gustaría que fuera, y a la vuelta lo hablamos, tocamos más y la definimos entre todos, cogiendo un poco de la inspiración del primer día y de las ideas de cada uno por separado. La verdad es que, cuando hay canciones nuevas, estamos deseando siempre ponernos a inventar y encerrarnos a cal y canto en el local.
Hablando de esto, vuestra influencia musical es claramente anglosajona, tanto por el folk británico como por el country-folk norteamericano. ¿Cuáles serían los grupos o estilos imprescindibles para conocer de dónde viene Pájaro Jack?
Cada vez son más, y algunos van dejando de ser una influencia tan clara ya que vamos interpretando nuestra música según los intereses de cada miembro, en este caso muy cambiantes. Últimamente estamos investigando en música tradicional, no sólo de Norteamérica o Inglaterra. Los grupos que hasta ahora lo han sido, y sobre todo mientras estábamos en el estudio grabando, son de los 60 y 70, gente como Simon & Garfunkel, Fairport Convention, Crosby, Stills, Nash... Hasta grupos de esta época como Fleet Foxes, Laura Marling o Ray LaMontagne.
Eso sí, aunque el sonido parezca guiri, luego habéis elegido el castellano para cantar, ¿por qué?
Lo digo sobre todo porque muchos grupos españoles de vuestras coordenadas no se atreven a hacerlo... Nuestras influencias son casi todas de grupos que cantan en inglés, y la verdad es que es un reto hacer este tipo de música, sobre todo las melodías, pero es el idioma en que me manejo bien y el que siento que me representa. Creo que está bien que alguien que escribe letras lo haga en el idioma con el que más se identifica y con el que mejor se puede expresar.


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