Reportajes
BEST 2012
Mejores Discos Internacionales (del 20 al 1)
20 JACK WHITE "Blunderbuss"
(Third Man-XL / ¡Pop Stock!)
Rock. En este trabajo concebido inicialmente para vinilo, Jack White se rebela como adalid y al mismo tiempo deconstructor del blues, y como aglutinador de todo lo que tenga raíz, "Blunderbuss" huele a tugurio añejo de Chicago, pero también de Alabama, picotea del gospel, pega brochazos de garaje y hard rock setentero y da pinceladas de rythm & blues. White desprecia, una vez más, el mundo digital y se zambulle en su paraíso analógico y viste su disco con hammonds y coros, con grooves adictivos y, cómo no, con su omnipresente guitarra, gamberra, exquisita, virtuosa, electrizante, pura entropía sobre seis cuerdas. Luis Meyer
19 Kendrick Lamar "good kid, m.A.A.d city"
(Aftermath / Universal)
Hip hop. El primer disco 'oficial' del MC de Compton es un cuaderno que estudia las Viejas Escrituras del sonido gangsta californiano para redimensionar algunas de sus constantes, refinarlas y reubicarlas en el presente futuro. En el fondo, "good kid, m.A.A.d city" es conmovedoramente respetuoso con el legado West Coast. El homenaje a "Bird in the hand" de Ice Cube en la segunda parte de "m.A.A.d city" —el sample de cuerdas pone la piel de gallina— y la participación de MC Eith en la misma canción son ejemplos claros de la deuda que Kendrick tiene con los dioses y ritos locales. Él ya es universal. Òscar Broc
18 HOT CHIP "In our heads"
(Domino / PIAS)
Techno-pop. Seamos sinceros, si el último trabajo de Hot Chip se ha colado en el top 20 no es tanto por su valor global como disco (que en ocasión flojea), como por los dos hitérrimos que lo encabezan y que valen su peso en oro. Hablamos, claro está, de la superlativa "Flutes" (ver en Mejores Canciones del año) y de la estupenda "Night & day". Y si esos dos temas son los que hacen la escucha de "In our heads" absolutamente imprescindible, canciones como "Motion sickness" o la deliciosamente hortera "Don't deny your heart" acabarán de convencerte de por qué Hot Chip, disco tras disco, siempre aparecerán por estas listas. Virginia Arroyo
17 CHROMATICS "Kill for love"
(Italians Do It Better)
Synth-pop. Tal y como dejaron notar en "Night drive", con "Kill for love" Chromatics se alejan definitivamente del estilo caótico y ruidoso que les vio nacer para tirar por derroteros más sofisticados y cinemáticos. Vemos las motas de polvo flotando en el aire, arremolinándose en el estrecho rayo de luz que se cuela en la habitación en penumbra mientras suena "Dust to dust"; una figura se aleja en un plano desenfocado plagado de colores fríos bajo los pianos y la voz de Ruth Radelet en "Birds of Paradise"; el sonido embotado de la vida marchándose de unos ojos inertes en "No escape"... Virginia Arroyo
16 JULIA HOLTER "Ekstasis"
(RVNG intl.)
Ambient pop. Holter redondea un trabajo donde conviven la delicada intimidad de Stina Nordenstam, la suntuosidad climática de los últimos This Mortal Coil y un inopinado toque lisérgico. Un auténtico viaje por el tiempo y el espacio, repleto de ecos, acentos y citas crípticas que, como decíamos más arriba, se crece cuando se contempla en todo su esplendor; es decir, cuando se escucha de una sentada, dejándose absorber por su incesante caudal. Dejándose convencer, con cada giro inesperado, de que "Ekstasis" es una de las experiencias más intensas y emocionantes que pueden encontrarse ahora mismo. Vidal Romero
15 GOAT "World music"
(Rocket)
Psicodelia satánica. Aficionados al vudú, a vestirse con máscaras rituales y a sacrificar cabras para calmar a algún dios salvaje, los suecos Goat construyen canciones de altísimo poder psicodélico, en las que invocan el espíritu de bandas como Hawkwind, Black Sabbath, Spacemen 3 o Funkadelic. Guitarras ruidosas, pianos al borde de la psicosis, cantos de aires chamánicos y una poderosa base rítmica: esos son los elementos que se unen en mística y rugosa comunión para dar forma a "World music", un debut que vale su peso en oro, y que ha convertido a Goat en la gran sorpresa de la temporada. Vidal Romero
14 FLYING LOTUS "Until the quiet comes"
(Warp / PIAS)
Electrónica. Tras vaciarse en un trabajo increíblemente ambicioso como "Cosmogramma", Steven Ellison parece haber querido dar un paso atrás, limpiar el paisaje de los excesos con que arrancaba su antecesor para concentrarse en la esencia de su música. "Until the quiet comes" es la obsesión por los pequeños milagros del día a día, como si fijarse en los detalles cotidianos fuera suficiente para vivir en un estado de ensoñación constante. En esta ocasión las visiones futuristas han sido substituidas por algo mucho más humano y cercano: calma, pausa... su álbum más pop y digerible. Joan Cabot
13 ANDREW BIRD "Break it yourself"
(Bella Union / Coop)
Pop-folk. La anhelada grabación de "Break it yourself" devolvió a Bird a Illinois, sus raíces. Sobre el terreno que le vio crecer, el músico se entregó al gesto básico de poner sus canciones bajo un mismo techo. Tratando de mantener los elementos al mínimo, con escasos instrumentos y tres músicos capaces, Bird logra trascender a través de una receta de interpretación espontánea y búsqueda instintiva. En un establo, y con un grupo reducido de músicos, se lograron las hazañas melódicas de un cancionero que transmite hermosura a cada nota, con cúspides como el estribillo que titula el disco. Albert Fernández
12 GRIMES "Visions"
(4AD / ¡Pop Stock!)
Pop electrónico. Con apenas 24 primaveras, la extravagante Claire Boucher ha conseguido convertirse en un fenómeno global. Si a "Halfaxa" (Arbutus, 10) le faltaba un ingrediente secreto, "Visions" lo halla y triplica las medidas de sus componentes mágicos: más ritmo y más textura para dar con una contagiosa receta que se ha propagado como un virus desde principios de este año. Con cuatro máquinas y un imaginativo uso de sus recursos vocales, la canadiense se libera de etiquetas y da a luz temas tan rotundos como "Oblivion" o "Circumambient". Efectivamente, visionario. Matías Bosch
11 ROC MARCIANO "Reloaded"
(Decon)
Hip hop. "Reloaded" es un trabajo grandioso, absorbente, fumadísimo, sin una maldita concesión; un disco tenebrista que obliga al oyente a sobrevolar una humareda asfixiante de bases góticas con aroma de serie B ("Pistolier"), samples fantasmagóricos y guitarras lóbregas ("We ill"), jazz abstracto de novela negra ("20 guns") y pianos llorosos al estilo de los Mobb Deep primigenios ("Flash Gordon"). Estructuras grumosas, asombrosamente simples y desnudas, marcadas por ritmos invisibles, crujidos de vinillo y sonidos retro que parecen sacados de un sótano lleno de polvo, discos y alimañas. Óscar Broc
10 ACTRESS "R.I.P"
(Honest Jon's)
Electrónica inclasificable. Por la oficina de esta santa casa se oyó decir que el disco que nos ocupa "suena como si estuvieras esnifando pegamento en el lavabo de un club techno de Berlín". El que abajo firma suscribe tan acertada definición y añade una vuelta de tuerca más: "R.I.P" suena a lo que uno sentiría al practicar la hipoxifilia, esto es, obstruir la respiración justo antes de llegar al orgasmo. Porque el nuevo y flamante larga duración de Actress amplía los recursos observados en "Splazsh": el sofoco y techno recargado de espacios comprimidos pasa en parte a difuminarse en melodías más consistentes. Beto Vidal
09 THE XX "Coexist"
(Young Turks-XL / ¡Pop Stock!)
Pop. Alguien ha dicho madurez. Qué va, esta gente debutó con un temple y un saber poner la nota que ya quisiera más de un chaval de cuarenta tacos. Ingeniosamente sobrio, algo plano de primeras pero lleno de giros, "Coexist" avanza sin suelo, ingrávido, algo que contrasta siempre con las voces firmes y tremendamente melódicas, más magnéticas que muchos estribillos de buen ver —en un disco donde, por cierto, no hay ni uno—. Despuntan "Angels", "Missing" y "Chained", aunque es "Reunion" la que mejor resume el tono del disco, borrosa, inquieta, hábil, espaciada como para ver pasar un ángel. Sergi Garcia
08 DJANGO DJANGO "Django Django"
(Because / Warner)
Pop. Irresistibles y excéntricos, los cuatro miembros de Django Django poseen una habilidad única para mezclar folk de aires pastorales, pop indie, kraut rock, experimentos electrónicos y música surf en el interior de canciones luminosas, que se crecen entre masas corales y estribillos pegajosos como la miel. Su homónimo disco de debut, una cornucopia inagotable, repleta de hits irresistibles y de experimentos lisérgicos, se convirtió en uno de los títulos indispensables de la temporada nada más aterrizar en las tiendas, allá por marzo. Y ahí sigue, inapelable y fresco como el primer día. Vidal Romero
07 ANDY STOTT "Luxury problems"
(MODERN LOVE)
Post techno-dub. La colaboración vocal de Alison Skidmore en "Luxury problems" añade una dimensión humana (piensen en Elisabeth Fraser de Cocteau Twins o en Lisa Gerrard de Dead Can Dance) a la música de Andy Stott que la hace, a la vez, más cercana (más accesible) y aún más inquietante. Stott ha pasado de codearse con Actress o Basic Channel (que no está mal) a emparentar con el blues de ultratumba de Burial y el pop espeleológico y acuoso de Balam Acab. El único problema que genera "Luxury problems" es que todavía no sabemos cómo llamar a lo que Andy Stott está haciendo y eso, sin duda, es bueno. Muy bueno. Half Nelson
06 FRANK OCEAN "channel ORANGE"
(Def Jam / Universal)
R&B. Versátil a rabiar cuando se trata de abrazar los distintos tonos del arco iris vocal negroide, Frank Ocean salta a la Grandes Ligas de la Industria con los ojos del hype clavados en su nuca. Y no le tiembla la glotis, al contrario, hace gala de una confianza ciega en su calidez y en su dominio de los registros. Pone los pelos de punta. Triunfo de los gordos, gente; música y genio vocal fluyendo como lava tibia, agradable, reparadora en el mejor álbum de R&B del 2012 con abrumadora diferencia. De todos los miembros de Odd Future, el suyo es el futuro menos extraño. Óscar Broc
05 GRIZZLY BEAR "Shields"
(Warp / PIAS)
Folk marciano. El nuevo tejido sonoro del cuarteto de Brooklyn representa una punzada onírica, un adentramiento a un terreno brumoso, a través de capas de frondes y niebla. En esa senda se ha abandonado la orfebrería de su anterior hito, "Veckatimest", y se da una ambivalencia entre lo gentil y lo agresivo. Se acabaron los juegos de voces y los coros infinitos. "Shields" se consuma antes que nada con la ruta de una voz desnuda, solitaria. El quinto disco de la banda es una maraña de ritmos crudos y guitarras destempladas, un manto de hojarasca donde las canciones tragan las melodías y salen volando. Albert Fernández
04 BEACH HOUSE "Bloom"
(Bella Union / Coop)
Dream pop. Cuatro discos y Beach House siguen haciendo esa música que apetece escuchar cuando viene el frío. Estas diez nuevas composiciones consagran a Beach House a un Olimpo al que ya se asomaron con "Teen dream", aupado a todos los podios de lo mejor del 2010. Paradójicamente bautizado con el muy primaveral nombre de "Bloom", el cuarto largo de Alex y Victoria es posiblemente su mejor trabajo hasta la fecha. Si te estremeciste con "Myth" y, como medio mundo, te hiciste con ella vía descarga gratuita en el mismo instante en que la postearon en su Facebook, tu vello va a seguir de punta durante los próximos sesenta minutos porque ningún tema baja el listón de "Bloom". Piezas esenciales en la creación de una atmósfera que se apodera de ti y te expulsa a algún lugar que parece lejano pero en realidad está escondido en los rincones de tu caja torácica. Te hipnotizará la fantástica "Lazuli", te mecerá suavemente "Wild", te sentirás diminuto ante la grandeza de "Wishes" y se te inflamará el pecho con la maravillosa "The hours". Con discos como éste, ¿quién necesita la primavera? Virginia Arroyo
03 LINDSTRØM "Smalhans"
(Feedelity-Smalltow Supersound)
Dance espacial. Hans-Peter Lindstrøm ha cocinado seis nuevas canciones de baile espaciales dignas de su mejor época. Un menú de degustación noruego (Lindstrøm es también muy cachondo y ha nombrado cada tema como un plato culinario típico) y muy cósmico, comos los entrantes que suponen "Rà-àkõ-st" (verduras crudas y el ejemplo perfecto de los majestuosos arpegios mutantes que es capaz de conseguir sin despeinarse) y "Eg-ged-õsis" (una suerte de mezcla de huevos y el azúcar que resulta en un electro funk travieso y muy kosmische). Como platos fuertes y de segundo, podemos disfrutar de "Lãmm-el-ããr" (carne seca de cordero con sal y un paseo retro-futurista que explora los ochentas más cósmicos) o "Võs-sãkõ-rv" (salchicha ahumada asada con melodías de sintetizador de juguete que suponen la apuesta más orientada al baile). Si añades unos "Vã-fle-r" (waffles que multiplican un in crescendo sideral hacía la estratosfera) o algo de "Fããr-i-kããl" (carne de oveja con col envuelta de una línea punzante de sintetizador astral, directa al hipotálamo) tenemos ante nosotros uno de los mejores discos del año. Ahí pongo mi mano en el fuego. Beto Vidal
02 SWANS "The seer"
(Young God)
Rock mayúsculo. "The seer" es una barbaridad que se extiende a lo largo de dos horas y que nunca baja la guardia. Una sucesión de canciones enormes que arranca apelando al sonido más clásico y reconocible de Swans. El primer momento grande del disco llega con "The seer", media hora de tensión climática, en la que el sonido de la banda se va enroscando alrededor del oyente, como una serpiente de proporciones colosales. La masa de ruido informe de "93 Ave. B blues" guía entonces el disco hacia terrenos más amables, enraizados en ese blues fantasmal que tanto le gusta a Michael Gira, delicado en "The daughter brings the water" y preciosista en "Song for a warrior" (en la que canta Karen O). Y por fin, las campanas de "Avatar" abran las puertas de esa ciénaga en la que palpitan los dos últimos cortes del disco: la monumental "A piece of the sky", y ese trozo de infierno que es "The apostate", una montaña rusa de veintitrés minutos, en la que la tensión y la sensación de peligro no desaparecen nunca. Una salvaje increpación, un ataque directo hacia un oyente al que se quiere hundir en un pozo de perversión, de religiosidad opresiva, de esclavismo y negrura de corazón. Vidal Romero
01 TAME IMPALA "Lonerism"
(Modular / Coop)
Pop psicodélico. Teniendo en cuenta el inesperado protagonismo que ha acaparado la psicodelia a lo largo de 2012, resulta de lo más natural que "Lonerism" se haya aupado hasta el primer puesto dentro de la lista de álbumes del año. La razón es bien sencilla: ningún otro disco ha conseguido, a lo largo de la temporada, alcanzar un equilibrio tan certero entre tradición y modernidad. Densa y colorista, la música destilada en el segundo largo de Tame Impala incluye tropezones de rock progresivo, armonías vocales robadas a The Beatles, un especiado lisérgico propio de bandas como los Thirteen Floor Elevators o la Chocolate Watch Band, guitarras de vocación stoner, unos cuantos guiños al brit-pop de los noventa (que, desde una perspectiva más edulcorada y comercial, ya estaba poniendo al día esas mismas influencias) y, como única concesión a la actualidad, un tímido barniz electrónico, que casi siempre queda sepultado debajo de la maraña de distorsión, delays y efectos especiales que hace crepitar la superficie de los temas. Desde esa perspectiva, "Lonerism" es el perfecto hijo de su tiempo: la clase de disco que Simon Reynolds podría haber utilizado como ejemplo en algún capítulo de su revelador "Retromanía", que prefiere construir su discurso a partir del ensamblaje de grandes hitos del pasado, antes que investigar un futuro que no está claro que sea mejor. Y muy bien hecho está, porque pocos discos son capaces de juntar un número tan grande de canciones brillantes como el que ha pergeñado el australiano Kevin Parker, artífice de semejante maravilla prácticamente en solitario (sólo ha delegado en algún arreglo de guitarra y en las mezclas, sabiamente destiladas por Dave Fridmann), y también corresponsable del debut homónimo de Melody's Echo Chamber, otro disco que brilla desde las profundidades de esta lista. Canciones como "Elephant", un puzle pop que encaja un pegajoso riff de guitarra que suena a T. Rex, una melodía vocal que es puro "Helter skelter" y un interludio cósmico con un tufillo a los primeros Pink Floyd. Canciones que recuerdan a Caribou ("Endors toi"), que se sumergen sin miedo en una explosión de lisergia ("Apocalypse dreams") o que juegan a estirar la fórmula del pop pluscuamperfecto ("Mind mischief", "Feels like we only go backwards"). Y, por supuesto, un puñado de hits inapelables, como "Music to walk home by", "Keep on lying" o, sobre todo, la perfecta "Why won't they talk to me?", cumbre climática de un disco espectacular en todos los sentidos de la palabra. Vidal Romero
Las listas musicales de Go Mag se han confeccionado con las votaciones de Virginia Arroyo, Matías Bosch, Octavio Botana, Óscar Broc, David Broc, Javier Burgueño, Joan Cabot, Janina Canet, Alfonso Cardenal, Estela Cebrián, Pau Cristòful, Albert Fernández, David G. Galasch, Bruno Garca, Sergi Garcia, David Giménez, Gloria González, Manu González, Milo J. Krmpotic', Israel Márquez, Luis Meyer, Half Nelson, Vanessa Pellisa, Marc Piñol, Vidal Romero, Lluís S. Ceprián, Jesús Sáez, Iván Tarrés y Beto Vidal.
Comentarios
14.01.2013 // 13:54:22
Lonerism el mejor del año? Para naada. Es guay, pero "mas de lo mismo" en esencia.




















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