Reportajes
BEST 2012
Mejores Discos Nacionales (del 16 al 1)
16 HOLA A TODO EL MUNDO "Ultraviolet catastrophe"
(MUSHROOM PILLOW)
Pop. Algo tenía de caduco el primer disco homónimo de H.A.T.E.M., que sorprendía por su cuidada producción y el sonido rematadamente anglosajón de sus canciones con esa manera desparpajada de abrazarse al folk. Cuando ese 'neofolkismo' que tan bien le había sentado a la música en todo el mundo (no solo aquí) empieza a resentirse por sobado y recurrente, los madrileños dan un oportuno giro a lo Animal Collective y en su segundo largo agarran los sintes para dar épica y oscuridad a los versos del poeta Roy Tiger Milton. ¿Lo consiguen? A medias, porque ahí siguen el guitarreo saltarín y las melodías azucaradas marca de la casa. Luis Meyer
15 BEACH BEACH "Tasteless peace"
(La Castanya)
Rock. Después de un prometedor 7'', el debut de estos mallorquines en La Castanya les convirtió en uno de los nombres de la temporada y una de las bandas nacionales de pop a seguir de cerca. Aquí los punteos con regusto tropical de sus inicios pierden parte del protagonismo a favor de unas acertadas harmonías influenciadas por el indie-rock y el emo de la década de los 90. Nostálgico a la vez que fresco y actual, este disco cuenta con numerosos hits veraniegos, el single "Plants" es un inmejorable ejemplo, pero también con algún tema de tonalidad más sombría y/o ritmo más lento igual de recomendable. Pau Cristòful
14 TERRITOIRE "Mandorle"
(Envelope Collective)
Out rock. Cuenta Olivier Arson que la grabación de "Mandorle" ha sido difícil y traumática y se nota: sus canciones crecen convulsas y con las aristas afiladas, contaminadas con todo tipo de ruidos y poluciones sonoras, forzando los límites entre géneros, jugando con las dinámicas y las intensidades. Todo cabe en un disco de producción meticulosa y obsesiva, que zarandea al oyente, que le empuja hacia el abismo con violencia. Un disco salvaje y extremo, delicado y sutil, hermoso hasta decir basta. Un disco que cualquier persona que ame la música debería tener en casa. Vidal Romero
13 LINDA MIRADA "Con el tiempo y el progreso"
(La Cooperativa)
Synth-pop. Este álbum vio la luz a finales de junio y se convirtió automáticamente en el disco ideal para el verano: fresquito, ochentero y con reminiscencias de todos los veranos mejores que hemos vivido. No son casualidad títulos como "La costa", "La playa" o "Lío en el río", como tampoco es casualidad que su primer single, "Secundario", figure como nuestra tercera mejor canción nacional del año. "Con mi tiempo y el progreso" nos imbuye en un universo en Super-8 de Frigo Pies y tardes en el paseo, pero si es uno de nuestros discos del año es porque consigue nada más y nada menos que la vida sea un poco mejor. Virginia Arroyo
12 CUCHILLO"Encanto"
(Limbo Starr)
Pop-folk. Los barceloneses Cuchillo abandonan el desierto en su segundo LP para instalarse en la arena de la playa. La incorporación al dúo del sueco Henrik Agren ha dado, paradójicamente, un giro luminoso al sonido de Israel Marco y Daniel Domínguez. Los largos pasajes instrumentales de "Duat EP" (Limbo Starr, 10) son sustituidos por armonías vocales (ya totalmente en castellano con un tono ligeramente naif que encaja con el tono relajado del disco) y guitarras cristalinas demostrando la polivalencia de una banda que no quiere quedarse encasillada en los sonidos oscuros y lóbregos. Half Nelson
11 THE NEW RAEMON "Tinieblas, al fin"
(Marxophone)
Pop-rock. Con un título que refleja en clave irónica y autoparódica esa gran pregunta —¿hacia dónde se dirige este país?— que todos y cada uno de nosotros nos hacemos día a día durante nuestro incierto deambular cotidiano, Ramón Rodríguez nos ha entregado no sólo una obra más política que sus producciones anteriores, sino también una de las más trabajadas a nivel musical, donde los arreglos y detalles instrumentales cobran una importancia decisiva. Las letras siguen siendo el plato fuerte de su propuesta: letras que hablan del individuo y la sociedad actuales en unos tiempos donde la confesión es política o no es. Israel Márquez
10 ANTÒNIA FONT "Vostè és aquí"
(Robot Innocent)
Pop. El quinteto balear se salta la resaca de su celebrado "Lamparetes" para presentar un álbum inesperado en todos los sentidos: "Vostè és aquí". Podría decirles que el octavo disco de Antònia Font es variado pero iban a creer que mezclan cuatro estilos. No, no, los mallorquines se han marcado un álbum de cuarenta temas, literalmente. La mayoría ronda el minuto de duración, ninguno llega a los tres. Uno de esos discos que se recordará por su formato: 40 canciones cortas, casi sin estribillos, diamantes pulidos, pop concentrado. Ingenio y derroche creativo de los de Mallorca sólo un año después de "Lamparetes". Sergi Garcia
09 PAU VALLVÉ "De bosc"
(Amniòtic)
Folk épico. El nuevo trabajo de Pau Vallvé exhibe un indudable e indiscutible acto de valentía en cada uno de sus recovecos. Un disco sobresaliente que multiplica exponencialmente las virtudes sonoras, y por tanto emocionales, de su predecesor, explorando sin vértigo nuevos territorios a través de aproximaciones al post-rock más épico (morada de Godspeed You! Black Emperor, Explosions in the Sky o Sigur Rós) pero siempre desde una génesis folk, lo que le acerca comparativamente a una propuesta tan espectacular como la de los norteamericanos Other Lives. Punto y aparte en el pop catalán. David Giménez
08 PARTIDO "Leaving all behind"
(Warner)
Country-folk. Partido no son John Talabot, pero merecen subirse al trono más alto cuando se trata de atender a la música que eriza la piel y sacude latidos. "Leaving all behind" dibuja una carretera por cuyos recodos pueden divisarse momentos incomparables del año que se va. Con los acordes de canciones como "First time" o "Carnival", a caballo entre el pop y el folk diverso, la banda de Barcelona ha demostrado que, una vez sabes prender la llama de la música, ser honesto e intenso tiene su recompensa. La melancolía queda atrás, y el camino se expande y bifurca. El viaje no ha hecho más que empezar. Albert Fernández
07 LÍRICO "Un antes y un después"
(Rap Solo-BOA)
Hip hop. El único miembro de Violadores del Verso que faltaba ya tiene gema en solitario. Lírico se gradúa sin el apoyo de sus hermanos zaragozanos, demostrando que su flow y su métrica pertenecen a una estratosfera sólo alcanzable por los grandes de verdad. Está Rumba en la producción, por supuesto, pero sus rocas graníticas de rap crudo se suman al manto futurista de Griffi, al punch estadounidense de Sid Roams e incluso a los raps alucinantes de Evidence. Un álbum sólido, escrito con matemática pura, marcado por el flow lento y perezoso de este androide diseñado para llenar libretas y escupir frases memorables. Óscar Broc
06 MARINA GALLARDO "This is the sound"
(Foehn)
Drone-folk. El título escogido, "This is the sound", ya es toda una declaración de intenciones: Marina Gallardo ha utilizado su tercer largo para sacudirse de encima miedos y complejos, se ha fiado a las muchas virtudes de una banda en estado de gracia, y le ha salido un disco que es de sensaciones antes que de acciones. Un disco en el que las canciones crecen abrumadas bajo un manto de texturas y capas instrumentales, y que concede a la voz un papel protagonista. Un disco que es como adentrarse en un mundo nuevo, oscuro y lleno de sombras, excitante y misterioso, a la espera de ser descubierto. Vidal Romero
05 HIDROGENESSE "Un dígito binario dudoso"
(Austrohúngaro)
Electro-pop. "Un dígito binario dudoso" cuenta una historia, a través de la biografía del científico pionero de la inteligencia artificial Alan Turing, que al fin y al cabo es la de nuestro tiempo: la de la relación entre hombre y máquina, perfectamente expuesta en "Historia del mundo contada por las máquinas", cierre de un trabajo que binariza el amor ("Christopher", sobre el supuesto primer amor de Turing, Christopher Morcom) y la guerra a ritmo de synth-pop. El nuevo trabajo de Hidrogenesse resulta entrañable, cautivador y sorprendentemente mágico teniendo en cuenta de donde procede su inspiración. Joan Cabot
04 ARBOL "She read the wrong book"
(spa.RK)
Pop moderno. Se nota que en los cuatro años que han transcurrido desde "You travelled my heart inside out", su anterior entrega, Miguel Marín ha crecido muchísimo. Se nota, porque en las nuevas canciones de Arbol se percibe un espíritu más inquieto, más aventurero; se percibe la voluntad por acometer riesgos y por despojar a su música de todo lo evidente. Y es que, lejos del espíritu entre minimalista y abigarrado de sus discos anteriores, Marín ha decidido acometer "She read the wrong book" utilizando menos instrumentos pero dándoles una mayor presencia: es así como los ritmos adquieren una forma cinemática. Pero lo mejor es que, en muchas de las canciones, todo ese andamiaje es apenas un telón de fondo con el que arropar a las voces invitadas. Y es que son esas voces las que, dispuestas en capas, recortadas, perdidas en el interior de mágicos desarrollos climáticos, lo convierten en un disco único y diferente. Las que dan un aire clásico a "In this castle", las que construyen el coro de hadas que suena hacia la mitad de "My name is Pony", las que puntean los crescendos dramáticos de "Mermaids" y "Koen", y ayudan a Marín a dar forma a su mejor disco hasta la fecha. Vidal Romero
03 I AM DIVE "Ghostwoods"
(Foehn)
Shoefolk. El brillo del sol a través de los árboles, roto en la fractal de un efecto legañoso y cegador, da la bienvenida a un disco que desgrana las esquinas y tristezas de una historia de amor en decadencia. Es esa historia, que la preciosa voz de Esteban Ruiz narra con un tono confesional e intimista, la que sirve de motor a un cancionero magnífico, el de "Ghostwoods", que tiende puentes con el folk, el pop triste de los noventa (Red House Painters funciona aquí como una referencia clave), el shoegaze y la electrónica de mesa camilla. Influencias que se asoman a lo largo de un debut de sonido detallista y emociones desbordadas, que igual deja sus canciones al borde de la desnudez ("Winter and spring"), que las arropa con alambicados procesados digitales ("This is where the rising sun dies") y que introduce tímidos bombos a negras ("The cliff"). Que igual permite que un maravilloso manto de arreglos emborronados se consuma en el plano de fondo ("Mount Eerv") que se inventa absorbentes desarrollos climáticos ("Icy"), y que encima sabe guardar lo mejor para los postres: esa preciosa "Summer camp", que pone fin a "Ghostwoods" enredada la emotiva repetición de una frase. Suficientes argumentos para confirmar que I Am Dive es una de los mejores cosas que le ha sucedido a la escena musical de este país en los últimos años. Vidal Romero
02 PEGASVS "Pegasvs"
(CANADA)
Kraut-pop. Sergio Pérez García (Thelemáticos) y Luciana Della Villa (Sibyl Vane, Anticonceptivas) debutan como Pegasvs con nueve canciones a caballo de sintetizadores vintage que le dan al disco un marcadísimo aire kraut en el que siempre hay una melodía que arrastra el tema hacia territorio pop. La gratificante unidad de discurso sustentada por la autolimitación en el uso de instrumentos da a "Pegasvs" una sorprendente pegada que convierte lo que podía ser un molesto ejercicio de revisionismo en una agradable puerta de entrada a un jardín lleno de ambrosías que debería animar a los remisos a catar los discos de Neu!, Can o los primeros Kraftwerk. Por otro lado, la inspiración ochentera también aparece en las melodías de voz. El fraseo aniñado de Luciana puede remitir al dreampop de Beach House (o al krautpop de Broadcast), pero viene en realidad de las melodías virginales de los primeros Jesus And Mary Chain, a quienes gustaba de mezclar a los Beach Boys con la Velvet, Can y Suicide. Cuando redondeen unas letras un pelín más convincentes estaremos ante un grupo sencillamente imparable. Half Nelson
01 JOHN TALABOT "ƒin"
(Permanent Vacation)
House. Por fin podemos anunciar algo que podíamos vislumbrar hace doce meses. La pizca de intuición que se tiene al desprecintar el disco y saber que antes de que la aguja roce cada surco el goce será extremo. Esa corazonada o pinchazo en el estómago cuando sonaban los primeros sonidos de selva amazónica frondosa de la misteriosa "Depak ine" que abre "ƒin", la primera aventura en formato largo de nuestro querido John Talabot. Es decir, el saber que teníamos en nuestras manos el disco del año en enero. Un debut que se preveía tórrido y placentero a tenor de hits añejos como "Matilda's dream" o "Sunshine": himnos que abrazaban el balearic y el house teñido al sol. O bien canciones para levantar los brazos apuntando al DJ con los ojos cerrados, como aquel temazo llamado "Leave me – Friendly patter version" que fue el mejor tema nacional de esta casa el año pasado.
Pero no, "ƒin" es harina de otro costal. Ya a cara descubierta, Talabot avisaba en entrevistas que su debut no sería un viaje por la felicidad como el de Eduard Punset. "ƒin" —qué gran nombre para un disco editado en 2012— es otro tipo de viaje, con diversas canciones que hacen alusión al mismo, pero contado de maneras distintas. Más concretamente, parece un viaje al interior de la mente de John Talabot. Una introspección destilada en temas de tinte más oscuro (el que avisa no es traidor) con esa surreal portada diseñada por el gran Arnau Pi (habitual en los diseños de Hivern Discs). Lo demuestran "El oeste", "Missing you" o la inconmensurable "Oro y sangre", canciones que siguen teniendo el patrón house —con mayúsculas— en cada tecla accionada de su colección de cacharros, pero que parecen explicar las cosas de una manera más encrespada y menos evidente. Aunque por supuesto hay un pequeño hueco para esas canciones que recuerdan al Talabot de cara cubierta, como la excursión pop que resulta la exquisita "Destiny" o el gran tema que pone el colofón al LP, "So will be now...". Ambas cocinadas junto al inseparable Pional y que manifiestan que todavía puede hacerse house sin caer en tópicos. Otra evidencia que demuestra que estamos ante el mejor disco del año se palpa en el cariño que han puesto productores reconocidos a la hora de remixear sus canciones (Pachanga Boys o Bullion) y en ser elegidos teloneros de la gira de los británicos The xx. Un triunfo absoluto tanto aquí como en el extranjero que confirma lo que todos presagiábamos: que John Talabot estaba destinado a volar muy alto. Beto Vidal
Comentarios
11.01.2013 // 13:36:52
Pues si el house anodino de Talabot es lo mejor hecho en España este año, se me quitan las ganas de escuchar el resto.
11.01.2013 // 14:20:43
Resumen perfecto ¡¡¡¡¡
13.01.2013 // 17:01:08
Que tomadura de pelo y que ofensa a los compositores de música esto es un bodrio amorfo, y el diseño de Arnau pi, que se lo curre mas, pues para poner una huella de dedo no hace falta darse tanto bomo, penoso.
13.01.2013 // 17:02:51
El comentario anterior esta referido a Talabot.
14.01.2013 // 01:26:26
Hay muchos discos que investigaré, y la lista ( no siendo demasiado amigo de estas) me parece coherente en referéncia al espectro de escenas que plasma. Dicho esto, siento muchísimo no ver el "Birds" de Lost Twin en ninguna lista de este país. Es algo que no termino de comprender y me apena
















Compartir en