Reportajes

Crónica de San Sebastián 2011

Crónica de San Sebastián 2011

Os adelantamos las películas que triunfaron en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y que deberás ver este año

Sonia Almela/Alex Guiral

Se veía venir. Mientras en Barcelona los carteles de Miquel Barceló eran arrancados por las calles con un fervor casi de culto, en San Sebastián, tras conocerse premios y premiados, "Los pasos dobles" era abucheada casi por unanimidad en la sala de prensa.

 

Un palmarés que se preveía difícil de digerir tras las declaraciones de la actriz y presidenta del jurado Frances McDormand en la gala inaugural, y que, finalmente, para unos ha sido el triunfo del cine más arriesgado, y para otros, ha sido una tomadura de pelo en toda regla.

Las detalladas aventuras y desventuras de Isaki Lacuesta durante el rodaje tienen más que ver con alguna amargura velada contada a modo de reality que con lo que los espectadores entendemos por hacer cine. Quizás el único interés de esta cinta radica en poder observar las intimidades del proceso creativo del genial Miquel Barceló, tan deshilachado en sus secuencias como el guión de la propia película.

 

El debate de si era o no un documento costumbrista puso más que nervioso al director, parapetado por dos Dogones, mientras en mi retina se quemaban al sol las imágenes de las casas de barro y las conversaciones ininteligibles en una lengua extraña como un puzzle sin sentido. Que fracaso personal que tuviese que ser mi 'inteligencia y sensibilidad' lo que no me ha dejado entender de qué va esta película. Sería una pena que nuestra vieja costumbre de castigar como elección, en vez de premiar al mejor, haya hecho que las películas ganadoras no hayan ganado por sus propios méritos, sino que las buenas hayan perdido por castigo.

 

El premio especial del jurado recaló en "Le Skylab" de la también actriz Julie Delphy, esta vez dirigiendo su particular visión de la familia y lugares comunes.

La concha de oro al mejor actor, para el griego Antonis Kafefzopoluls por la película "Adikos". Un cinta en la que todos han trabajado por amor al arte y presupuesto cero. La concha de oro a la mejor actriz fue para Maria León por su interpretación en "La voz dormida". Prensa, público y jurado rendidos a sus pies.

 

 

Una de las cintas favoritas, "Milagro" (Kiseki), obtuvo el premio del jurado al mejor guión original. Una sencilla historia en la que el realizador japonés Hirokazu Kore-eda volvía sin rencores al festival de San Sebastián para contarnos la historia de dos hermanos que viven separados y que ven como la inauguración de un nuevo tren bala puede cambiarles la vida y unirles de nuevo.

 

 

Las grandes olvidadas de la noche, y dos de los mejores títulos exhibidos en el festival, fueron "The deep blue sea" y "No habrá paz para los malvados". La primera es una historia ambientada en la Inglaterra de la Postguerra. Una serena Raquel Weitz en el papel de una mujer que abandona a su marido por un piloto de la RAF y lo que conlleva esa decisión conforma el eje central de la película. Una propuesta impecable en sus formas, de ritmo lento y con un formato muy teatral.

 

 

"No habrá paz para los malvados" retozaba de la algarabía de ser la favorita en todos los aspectos y firme candidata a ganar. Enrique Urbizu narra a destajo que, una vez más, nada es lo que parece. Su mejor premio será la taquilla, los Goyas y el beneplácito del público; nada más se puede decir.

 

 

Mención especial a "Amén", no por su brillantez y delicadeza como otras películas del maestro Kim Ki-Duk, sino por su denigrante visión sobre la violación con tintes misóginos. Amén de su dejadez provocada en los planos en los que su sombra o su no guión adquieren todo el protagonismo.

 

 

Fuera de concurso, dos películas: "Intruders" de Juan Carlos Fresnadillo, una película de terror sin sustos, y la fresca "Intouchables", una comedia que salda sin sentimentalismos el tema de la discapacidad. Un millonario parapléjico y un senegalés de los suburbios parisinos entablan una relación basada en la igualdad, lejos de compasiones y victimismos. Magnífica interpretación de Françoise Cluzet.

 

 

 

A destacar una de las películas de la sección Zabaltegui-Perlas, la magnífica "The Artist".  En el Hollywood de los años 20, George Valentín, un famoso actor de cine mudo, cae en el olvido con la llegada del cine sonoro. Conmovedora obra maestra, muda y en blanco y negro. El trabajo inmaculado de los actores y la delicadeza de la producción son en sí un homenaje al cine, un auténtico placer.

 

  

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